jueves, 30 de junio de 2016

HISTORIA DEL CRISTIANISMO EVANGELICO EN COLOMBIA -4-

 HISTORIA DEL CRISTIANISMO  
EVANGELICO EN COLOMBIA 
 Por Francisco Ordoñez  
Armenia-Caldas-Colombia 1956 
 
Antes de seguir adelante, detengámonos a pensar unos mo- 
mentos cuáles fueron las razones y circunstancias que dieron lu- 
gar al singular y momentáneo episodio de la Sociedad Bíblica 
Colombiana. En primer lugar se debe tener en cuenta que los 
líderes y fundadores de la Patria fueron hombres bien intencio- 
nados, de mente libre y sinceramente preocupados por el progre- 
so moral e intelectual de sus compatriotas. El Gral. Santander, 
que como Vicepresidente, reemplazó a Bolívar en su ausencia 
desde 1823 al 26, se distinguió especialmente por su incansable 
interés en la educación del pueblo y el mejoramiento de la vida 
nacional en todos sus aspectos; creó los principales centros de 
instrucción secundaria y profesional en el país, y realizó una ver- 
dadera cruzada de grandes proporciones para fomentar la de- 
sanalfabetización aún en las más lejanas provincias del inci- 
piente Estado. Los hombres que le rodearon eran igualmente 
partidarios de la instrucción popular. Ellos sabían que un pue- 
blo ignorante no puede llamarse enteramente libre ni está en 
condiciones de escalar un puesto honroso entre los demás pue- 
blos civilizados del mundo. Durante la dominación española, la 
educación fue lamentablemente descuidada, la importancia e 
impresión de libros era restringida y todo brote de ambición 
intelectual era severamente controlado. Tanto la iglesia domi- 
nante como el gobierno peninsular estaban de acuerdo en que 
mientras más ignorantes sean las masas, más fáciles serán pa- 
ra explotarlas y dominarlas. Naturalmente los intelectuales 
criollos tenían que reaccionar en contra de tan inhumana acti- 
tud, y esa reacción abrió las puertas a quienes venían con un 
sistema práctico para ayudar a resolver el problema. 
Además, los colombianos se sentían sumamente agradeci- 
dos de los ingleses por el auxilio prestado durante la guerra de 
emancipación. Las ideas y las costumbres inglesas estaban de 
moda, y aún en las escuelas se cambió la escritura de forma es- 
pañola por la inglesa. Además la democracia y el progreso que 
reinaban en Inglaterra seducían con poder a nuestros ilustres 
fundadores. Pero quizá aún más decisivo fué un tercer factor 
de orden político y psicológico a la vez. Nos referimos a la inde- 
cisión del Papa en cuanto a la actitud que debería tomar frente 
a las nuevas repúblicas americanas. España había sido por lar- 
gos años uno de los baluartes más seguros del Pontífice Roma- 
no y en varias maneras había procurado ayudarle en su contien- 
da contra los americanos que peleaban por su libertad. Bien sa- 
bido es que en todos estos países la iglesia católica fué un fuer- 
te elemento de oposición a los patriotas, aunque no faltaron ele- 
mentos del clero afectos a la causa de la libertad. Pero al fin y 
al cabo los patriotas ganaron la guerra y el Papa se vió enton- 
ces en un grave dilema sin saber cómo resolverlo. Si daba su re- 
conocimiento a los gobiernos de las nuevas repúblicas, de hecho 
causaría un disgusto al rey de España ; pero por otra parte, si se 
negaba totalmente a reconocer la independencia de estos países, 
corría el peligro de que todos estos millones de americanos se re- 
sintieran seriamente contra el Vaticano y buscaran otros cami- 
nos. La infalibilidad parece que muy pocas luces arrojó sobre 
el asunto, y entonces como cosa más aconsejable se decidió es- 
perar. El tiempo resuelve muchas cosas, parece que dijeron los 
políticos tonsurados, y en consecuencia la administración de las 
diócesis y parroquias de este lado del mundo se quedaron, pode- 
mos decir, un tanto huérfanas, causando un natural aflojamien- 
to en todas las actividades religiosas y en el ejercicio estricto de 
la jerarquía. Varias importantes diócesis permanecieron va- 
cantes y los nexos con la Sede en Roma eran cada vez más débi- 
les e imprecisos. Los dirigentes patriotas que conocían los vai- 
venes de esta política utilitarista del Vaticano, habían perdido 
su confianza y buscaban otros rumbos para la orientación de la 
vida nacional. Todo esto explica la creación de una Sociedad 
Bíblica en la ciudad de Bogotá con el apoyo oficial del clero y del 
gobierno civil. 
Con la partida del Dr. Thomson hacia México, los ánimos 
comenzaron a enfriarse y los que se habían opuesto desde el 
principio a la fundación de la Sociedad arreciaron sus ataques; 
las circunstancias políticas también cambiaron en breve tiempo 
y poco a poco todo lo que se había logrado en pro del Evangelio 
comenzó a desfallecer ; sobre todo por falta de una persona pre- 
parada que se hubiera dedicado a continuar oportunamente 
aquella obra. El primer obrero evangélico que vino con el ob- 
jeto de establecerse definitivamente en Bogotá fué Lucas Mat- 
thews, de origen inglés también, quien por encargo de la Socie- 
dad Británica trabajó en la Argentina y otros países del Sur, en 
donde realizó una magnífica labor. Al pasar por Bolivia recibió 
señaladas atenciones del gobierno, y así se expresa en una de sus 
cartas : "El Gran Mariscal Sucre, presidente de la República, lo 
mismo que las otras autoridades superiores me honraron con su 
protección." En diciembre de 1821 llegó a Bogotá para conti- 
nuar las labores de la Sociedad, pero no encontró sino leves hue- 
llas de lo que TTiomson había logrado tres años antes. Perma- 
neció por más de un año en la capital y a duras penas pudo ven- 
der unos cuantos ejemplares de la Biblia. En 1830 salió de Bo- 
gotá para hacer un viaje a la costa por vía del río Magdalena, 
pero nunca llegó al lugar de su destino. La desaparición de es- 
te abnegado siervo del Señor quedó en el misterio; nunca más 
se volvió a saber de él y algunos hicieron correr el rumor de que 
los bogas que lo conducían lo asesinaron para robarlo; sin em- 
bargo hay versiones de que fué víctima de la intolerancia impe- 
rante. 
Así terminó este dramático episodio de la Historia evange- 
lística en Colombia, que pudo haber sido la iniciación de las más 
fructíferas conquistas para la gloria de Dios y provecho de la 
patria, pero que desfalleció en su cuna al conjuro de adversas 
circunstancias. Las Biblias que quedaron en Bogotá fueron más 
tarde distribuidas por el Cónsul de la Gran Bretaña y otros 
ciudadanos en su mayoría extranjeros, y de acuerdo con las 
instrucciones recibidas de las Sociedades Bíblicas.
         Después, un pesado manto de sombras cayó sobre el campo evangelístico por 
un período bastante largo. La situación política era inestable, 
el progreso lento ; el clero arreció en sus ataques para consolidar 
sus posiciones; y el país entero se vió enfrentado a una lucha 
encarnizada entre dos fuerzas sociales; una que miraba al futu- 
ro y se esforzaba en construir una nación próspera y libre; la 
otra, que miraba hacia el pasado y se oponía ferozmente a todo 
cuanto significara un cambio en el orden tradicional, retardata- 
rio. Así se hizo penoso y sangriento el largo Vía Crucis de la 
patria. 

HISTORIA DEL CRISTIANISMO  
EVANGELICO EN COLOMBIA 
 Por Francisco Ordoñez  
Armenia-Caldas-Colombia 1956 
 
A principios de 1825 arribó a la ciudad de Bogotá, siendo 
honrosamente recibido por las más altas personalidades de la 
capital. Inmediatamente, con la actividad que le caracterizaba, 
dió principio a sus labores con una serie de conferencias a las 
cuales asistieron altos miembros del gobierno como también per- 
sonajes distinguidos del clero católico romano. Los temas de 
las conferencias eran la educación y el mejoramiento de la vida 
espiritual del pueblo. Thomson partía de un principio verdade- 
ro e invariable: la libertad política sin la libertad espiritual no 
tiene valor ni significación alguna. Colombia se había libertado 
de las cadenas de España, ahora necesitaba romper las cadenas 
del error. Ya Cristo lo había dicho: "Conoceréis la verdad, y la 
verdad os libertará." Por estas razones claramente expuestas 
en sus conferencias y generalmente aceptadas por las autorida- 
des civiles y eclesiásticas, se decidió dar un paso extraordinario, 
algo que no se había hecho aún en ningún otro país de nuestro 
continente, esto es la fundación de una Sociedad Bíblica Colom- 
biana, con "el único y exclusivo objeto — según decía el regla- 
mento — de promover la circulación y propagación de las sagra- 
das escrituras en toda la república y en toda la América confor- 
me a sus alcances." Era en realidad un nobilísimo propósito. La 
gran reunión que dió origen a la Sociedad, se llevó a cabo el 15 
de marzo de 1825, a las cinco y media de la tarde en la misma 
capilla de la Universidad con asistencia de distinguidos persona- 
jes, entre los cuales se hallaban el Ministro de Relaciones Exte- 
riores, Dr. Pedro Gual, el Senador Dr. Antonio Malo; los Repre- 
sentantes Joaquín Gómez y Mariano Niño; el Rector del Colegio 
de San Bartolomé, Dr. Estévez; el Prior del Convento de los 
Predicadores, Fray Mariano Garmier, otros sacerdotes cuyos 
nombres no se mencionan y una gran cantidad de público selec- 
to. Solamente unos pocos elementos parece que criticaron en for- 
ma negativa los esfuerzos del Dr. Thomson y los propósitos de 
la nueva Sociedad. He aquí como se informaba del asunto en el 
periódico "El Constitucional", de aquella época: "El objeto ex- 
clusivo de la Sociedad Bíblica que se acaba de establecer en Co- 
lombia es proporcionar a todos los colombianos la lectura de la 
Palabra divina en nuestro propio idioma ... Si esto es vitupera- 
ble ; si esto es capaz de producir censuras acres y extemporáneas, 
sería poner al pueblo de Colombia al nivel de los más bárbaros 
del mundo. La Sociedad Bíblica se ha instalado con acuerdo y 
aprobación de los sabios jefes, encargados del poder ejecutivo de 
la República y del gobierno eclesiástico del Arzobispado, a quie- 
nes pertenece exclusivamente y sin disputa el velar sobre la fe- 
licidad espiritual de los pueblos. . ." 

En una reunión posteriormente celebrada se eligió la Mesa 
Directiva, quedando el Dr. Gual, Ministro de Relaciones, como 
Presidente; como primer Vicepresidente el Ministro de Hacien- 
da, Dr. José María Castillo; segundo, el Rector del Colegio de 
San Bartolomé; tercero, el Rector del Colegio del Rosario. De 
igual manera se nombraron secretario y tesorero. Además, po- 
niendo en práctica uno de los numerales del reglamento, se pro- 
cedió a formar una Comisión compuesta de veinte miembros, de 
los cuales, la mitad estaba formada de eclesiásticos. El Coronel 
Hamilton, de la famosa Legión Británica y el Cónsul Británico, 
Mr. Henderson, estuvieron también presentes. 

La primera ofrenda que se recibió para los fondos de la So- 
ciedad entre los miembros de la capital produjo 1.380 dólares, lo 
cual prueba que su interés no era simplemente teórico sino efec- 
tivo y sincero. La Sociedad Bíblica Británica envió tan pronto 
como pudo una cantidad de 10.000 Nuevos Testamentos y un 
buen número de Biblias, de las cuales muchas fueron enviadas a 
un lugar no determinado del Chocó. La Sociedad Bíblica Ame- 
ricana también hizo un despacho de 800 Biblias a Bogotá ; y una 
Biblia especial bilingüe, en español y latín, empastada en cuero, 
fué obsequiada al Dr. Gual en reconocimiento de su importante 
apoyo. Agradecido de Dios y complacido por el pleno éxito de la 
obra realizada, el Dr. Thomson salió del país en los primeros me- 
ses de 1827 para dirigirse a México, confiando en que la recién 
fundada Sociedad habría de seguir prosperando animada por el 
mismo entusiasmo que la había distinguido en el principio. 

Todo esto parece un sueño a quienes conozcan la historia 
subsiguiente de la labor evangelística en Colombia; historia lle- 
na de luchas y sinsabores no pocas veces marcada con la sangre 
de muchos heroicos servidores de Jesucristo ; quienes al tratar de 
mover los arcaicos engranajes de un rancio fanatismo, no sola- 
mente gastaron con generosidad sus energías, sino que rindie- 
ron el sacrificio de sus vidas. 

HISTORIA DEL CRISTIANISMO EVANGELICO EN COLOMBIA -3-

  Viene de
 HISTORIA DEL CRISTIANISMO   EVANGELICO EN COLOMBIA...
 
HISTORIA DEL CRISTIANISMO  
EVANGELICO EN COLOMBIA 
 Por Francisco Ordoñez  
Armenia-Caldas-Colombia 1956 
 
CAPITULO II 
UN PRINCIPIO DESCONCERTANTE 

Si alguien nos dijera que hubo un tiempo en Colombia cuan- 
do el Ministro de Relaciones, un Senador, varios Representantes, 
unos cuantos frailes y ciertos elementos de la más alta jerarquía 
católica acudieron a las conferencias que dictó en Bogotá un mi- 
sionero protestante y que luego formaron parte de una Sociedad 
Bíblica con ánimo de poner las Escrituras en manos de todo co- 
lombiano, probablemente no creeríamos. Eso tiene todas las 
características de lo inverosímil. Sin embargo, eso es exacta- 
mente lo que nos cuenta la Historia. Por algo se ha dicho que 
en Colombia suceden las cosas más contradictorias. 

Veamos en qué forma ocurrieron los hechos. 

A principios del siglo pasado se hallaba muy en boga en las 
escuelas primarias de Inglaterra el sistema llamado "lancaste- 
riano" en honor de José Láncaster, un protestante cuáquero, cu- 
ya más grande ambición en la vida había sido servir en algo a la 
educación de las clases pobres. El sistema consistía más que to- 
do en un gran espíritu de colaboración. Se dividían los escola- 
res en pequeños grupos de diez aproximadamente bajo la direc- 
ción de uno de los alumnos más adelantados, llamado "monitor", 
que se encargaba de enseñar a los demás lo que sabía, alcanzando 
así con un reducido número de maestros y el mínimo de gastos, 
el mayor rendimiento en la desanalfabetización. Los profesores 
se reunían en las primeras horas de la mañana con los monito- 
res para dairles las instrucciones del día, y ellos a su vez las en- 
señaban más tarde al resto del alumnado. Así, en poco tiempo 
Láncaster logró educar muchos millares de niños en Inglaterra, 
y pronto algunos amigos del gran pedagogo pensaron que tan 
bienhechora campaña debía extenderse a otros lugares del mun- 
do, especialmente a aquellos que se encontraran en más preca- 
rias condiciones. Inmediatamente se pensó en las naciones de 
América Latina que hacía poco habían concluido la sangrienta 
guerra de independencia contra la corona de España y se halla- 
ban muy necesitadas de escuelas y colegios, 

Bolívar fué el primero en solicitar los servicios del educa- 
dor protestante, quien viajó a Caracas para establecer allá es- 
cuelas según su célebre sistema. Otros maestros bien prepara- 
dos fueron a otros lugares y en todas partes se les dió amplia 
acogida. 

Considerando las grandes oportunidades que se presenta- 
ban para ayudar a la humanidad en su lucha por la liberación 
tanto intelectual como espiritual, creyeron conveniente que aque- 
llas personas que iban a diferentes pueblos a fundar escuelas die- 
ran a conocer también los secretos escondidos de la Biblia, la Pa- 
labra de Dios, verdadera fuente de sabiduría y fundamento in- 
dispensable para la libertad de los pueblos. Fué así como la So- 
ciedad Bíblica Británica y Extranjera, de reciente fundación, 
entró a colaborar con Láncaster y sus amigos para sostener aque- 
lla obra a la vez espiritual y educativa. Pensando siempre en las 
necesidades de las incipientes naciones americanas, escogieron a 
Diego Thomson para que iniciara labores en la República Ar- 
gentina y recorriera después el resto del continente. No podría 
haber sido más acertada la elección, pues era Thomson un hom- 
bre de temple heroico, sincero y luchador, dueño de un don de 
gentes y de una capacidad de organización nada comunes. Reco- 
rrió estos países sin importarle las inmensas dificultades que oca- 
sionaban la falta de transportes y la pobreza en que se hallaban 
las gentes a causa de la guerra ; siendo en todas partes cordial- 
mente recibido y rodeado de toda clase de garantías
 
San Martín, Rivadavia, O'Higgins, Bolívar, Santander y todos los gran- 
des hombres de la época, prestaron su incondicional y generoso 
apoyo a aquel mensajero de la civilización y la verdad, que no 
solamente enseñaba a leer, sino también a conocer a Dios a tra- 
vés de Su Palabra escrita. 

Llegó a Buenos Aires el 6 de octubre de 1818 y permaneció 
allí hasta mayo de 1821, luego emprendió viaje hacia Chile, Pe- 
rú, Ecuador, Colombia y Centro América. Más tarde trabajó en 
las Antillas y por fin en España.  
 
 

RUINAS DE TERREMOTO 1773 ANTIGUA GUATEMALA


ENLOSADO ANTIGUA GUATEMALA


miércoles, 29 de junio de 2016

AUTOR DE TRISTEZAS QUETZALTECAS - VICTOR WOTSBELI - Huehuetenango

  VICTOR WOTSBELI  AGUILAR SOLORZANO
 AUTOR DE TRISTEZAS QUETZALTECAS
Creador de la Guarimba- Ritmos del Son Chapín con  tonos europeos
14 JUNIO 1897
Hijo de TRINIDAD SOLORZANO
Padrinos: RAYMUNDO AGUILAR Y TRINIDAD GALVEZ
Huehuetenango 
Guatemala

 Victor Wotsbeli Solórzano En catorce de Junio de mil novecientos...Victor Wotsbeli Solórzano quer nació el catorce de Junio del año noventa y siete, hijo natural de Trinidad...


 Victor Wotsbeli Solórzano En Huehuetenango a diecinueve de Junio de mil ochocientos noventa y siete...Victor Wotsbelí, ladino de este vecindario hijo de Trinidad Solórzano...

DE SU MADRE... SOLAMENTE SU TUMBA

Regalo de
 un desconocido
Conocer su historia me hizo sentir más cerca
de mis seres queridos.    
Por MÁRIA LÉVAY
TENíA YO 20 AÑOS cuando mi madre murió. Era el primer golpe duro que me daba la vida, y pensé que jamás me iba a recuperar, pero al pasar las semanas y los meses empecé a aceptar lo irremediable. Cuando llegó la primavera, no sentía ya tanto dolor, y una vez más pude deleitarme contemplando la milagrosa renovación de la naturaleza.
Al principio me era muy penoso ir al cementerio, pero luego, de manera inesperada para mí, fui dejando de pensar en los terribles meses de sufrimiento de mi madre y en el duelo que guardé. Mientras limpiaba y adornaba su tumba con flores, los recuerdos dolorosos se me iban borrando de la mente.
Los años pasaron y me mudé del pueblo donde nací y pasé mi infancia. Lo mismo hicieron mis hermanos, y con el tiempo ya sólo nos reuníamos para conmemorar algunas fechas, sobre todo el Día de los Fieles Difuntos.
Mi padre vivió conmigo muchos años, hasta una edad avanzada. En cierta forma, su larga vida compensó la pérdida prematura de mi madre. Ahora que él también reposa bajo la blanca lápida de mármol, voy con más anhelo al cementerio. Cuando puedo, los visito en días soleados , y mientras arreglo su sepulcro
me reúno con ellos en mis pensamientos. El silencio que reina allí me llena de paz y serenidad.
 A menudo observo a las persona que se ocupan de otras tumbas y mo pregunto cuáles estarán de luto. No llas conozco, pero me identifico fraternalmente con ellas.
 
Un día me llamó la atención uni modesta sepultura que había detrá de la de mis padres y que contrasta ha por su sencillez con las demás, que eran de mármol y granito. La había cubierto la hiedra, y su único adorno era una cruz de madera hecha a mano, en la que estaba inscrito un nombre con letras de cobre: el de una mujer que había vivido sólo 22 años. Cada vez que pasaba yo por allí, veía la tumba bien arreglada y fabricaba alguna historia sobre  aquella  mujer misteriosa que había muerto tan joven..
 En cierta ocasión vi alejarse de allí a un hombre. Desde lejos me pareció que era un  anciano, y supuse que habría Ido a visitar a su difunta esposa. En 1996, mientras arreglaba la tumba de mis padres para conmemomorar el Día de los Fieles Difuntos, volví a verlo en el cementerio. Era alto, estaba un poco encorvado y, en efecto, tenía mucha edad. Nos saludamos con una inclinación de cabeza y cada cual siguió en su trabajo, pero de vez en cuando yo me volvía para mirarlo.  Al ver que le faltaban herramientas apropiadas para la limpieza, le ofrecí las mías, y él aceptó gustoso. No tardé en trabar conversación con él, y le pregunté de quién era la tumba. Esto fue lo que me respondió:
—De mi madre. Murió joven, en 1912, cuando yo apenas tenía un año y medio. En realidad no la conocí. Mandé hacerle esta cruz y la inscripción... —Hizo una breve pausa y luego prosiguió—: Nadie más viene a visitarla porque yo fui su único hijo. Murió de pulmonía. Mi padre volvió a casarse y a mi madrastra sólo le importaban sus hijos propios. Así que yo siempre venía a ver a mi madre, estuviera triste o contento. Luego la vida me llevó lejos de aquí, pero no me he olvidado de esta tumba; para mí es como el hogar, y siempre vuelvo a ella. Con el paso de los años me ha sido cada vez más difícil venir, pero ine he hecho el propósito de hacerlo por lo menos dos veces al año mientras las piernas no me flaqueen. Ya paso de los ochenta y solamente Dios sabe hastapodré seguir viniendo.
 
Escuché en silencio sus palabras, conmovida y a la vez admirada. Los ojos se me arrasaron cuando me di cuenta de que en toda mi vida no había visto muestras de un amor tan incondicional como el que ese hombre profesaba a su madre. Pensé en lo afortunada que era yo, que a cualquier hora podía abrir el cofre de mis recuerdos y revivir los momentos tristes o felices que había tenido con mis padres y que me unían a ellos con mil hilos invisibles. En cambio, ¿qué recuerdos podía tener ese amable caballero? Quizá nada más que el rostro borroso de una vieja foto que sabía de oídas que le habían tomado a su madre.
¡Qué lazo tan poderoso debió de atraerlo una y otra vez en el transcurso de su vida a la última morada de aquella joven madre, cuyo amor no pudo disfrutar jamás, y cuya triste y profunda ausencia siempre lo acompañó!
Nos despedimos. Yo estaba muy  conmovida porque sabía que había recibido un gran regalo: presenciar cuán leal y perdurable puede ser el cariño de un hombre sencillo y bueno por su madre.
 
De camino a casa volví a pensar en su enternecedora historia y decidí que, si algún día la tumba de si madre empieza a cubrirse de malezas, la limpiaré junto con las de mis padres. Para entonces el gentil desconocido me estará observando desde el cielo, donde por fin se habrá reunido con ella.
Selecciones del Reader´s Digest
Mayo de 1999

PASEO POR ANTIGUA GUATEMALA






























PALOMAS-FUENTE ANTIGUA GUATEMALA





jueves, 23 de junio de 2016

JUAN PATTON MISIONERO A A LOS ANTROPOFAGOS

 JUAN PATTON
MISIONERO A A LOS ANTROPOFAGOS
1824-1907
 BIOGRAFIAS DE GRANDES CRISTIANOS
Orlando Boyer
Tomo 2

Por fin llegó el día en que Juan tenía que dejar el hogar paterno. Sin tener dinero para el pasaje y con todo lo que poseía, incluyendo una Biblia, envuelta en un pañuelo, salió a pie para ir a trabajar y a estudiar en Glasgow. El padre lo acompañó durante una distancia de nueve kilómetros. Durante el último kilómetro, antes de separarse, los dos caminaron sin decirse una palabra — el hijo sabía por el movimiento de los labios de su padre, que él iba orando en su corazón, por él. Al llegar al lugar donde debían separarse uno del otro, el padre balbuceó: "¡Que Dios te bendiga hijo mío! ¡Que el Dios de tu padre te prospere y te guarde de todo mal!" Después de abrazarse mutuamente el hijo salió corriendo, mientras el padre de pie en medio del camino, inmóvil, con el sombrero en la mano y las lágrimas corriéndole por el rostro, continuaba orando con todo su corazón. Algunos años después el hijo confesó que esa escena se le había quedado grabada en su alma, y lo estimulaba como un fuego inextinguible a no desilusionar a su padre en lo que de él esperaba, es decir, que siguiese su bendito ejemplo de andar siempre con Dios.
 
 Durante los tres años de estudios que pasó en Glasgow, a pesar de trabajar con sus propias manos para sustentarse, Juan Paton hizo, en el gozo del Espíritu Santo, una gran obra en la siega del Señor. No obstante, resonaba constantemente en sus oídos el clamor de los salvajes de las islas del Pacífico y ése fue el asunto que ocupó principalmente sus meditaciones y oraciones diarias. Había otros que podían continuar la obra que él hacía en Glasgow, pero ¡¿Quién deseaba llevar el evangelio a esos pobres bárbaros?!
 
Al declarar su resolución de ir a trabajar entre los antropófagos de las Nuevas Hébridas, casi todos los miembros de su iglesia se opusieron a su salida. Uno de los más estimados hermanos así se explicó: "Entre los antropófagos! ¡Será comido por los antropófagos!" A eso Juan Paton respondió: "Usted hermano, es mucho mayor que yo, y en breve será sepultado y luego será comido por los gusanos; le digo a usted hermano, que si yo logro vivir y morir sirviendo y honrando al Señor Jesús, no me importará ser comido por los antropófagos o por los gusanos; en el gran día de la resurrección mi cuerpo se levantará tan bello como el suyo, a semejanza del Redentor resucitado."
 
  En efecto, las Nuevas Hébridas habían sido bautizadas con sangre de mártires. Los dos misioneros Williams y Harris que habían sido enviados para evangelizar esas islas pocos años antes, fueron muertos a garrotazos, y sus cadáveres fueron cocidos y comidos. "Los pobres salvajes no sabían que habían asesinado a sus amigos más fieles; así pues, los creyentes de todos los lugares al recibir la noticia del martirio de los dos, oraron con lágrimas por esos pueblos despreciados."
 
Y Dios oyó sus súplicas llamando entre otros a Juan Paton. Sin embargo, la oposición a su salida era tal que él resolvió escribir a sus padres. Mediante su respuesta llegó a saber que ellos lo habían dedicado para tal servicio el mismo día de su nacimiento. Desde ese momento, Juan Paton ya no tuvo más duda de que ésa era la voluntad de Dios, y decidió en su corazón emplear toda su vida sirviendo a los indígenas de las islas del Pacífico.

martes, 21 de junio de 2016

LA CASADA FIEL Por John Wheeler

 LA CASADA FIEL
John Wheeler
  
UN GRAN avión de la Eastern Air Lines se disponía a aterrizar en el aeropuerto de La Guardia, en Nueva York.
El capitán hizo la pregunta de rutina:
—¿Listo el tren de aterrizaje, John?
Tras de echar una mirada al tablero de instrumentos, el copiloto se asomó a la ventanilla para cerciorarse de que el tren de aterrizaje estaba en posición. Una ráfaga de viento le arrebató la gorra.
—Listo—respondió volviendo hacia el capitán la desgreñada cabeza.
Y el avión aterrizó sin novedad a las 6 y 30 de la mañana.
 
Joe Higgins, camionero de una lechería de Long Island, habitaba con su esposa en una casita de Queen's Village, lugar cercano al aeropuerto de La Guardia. Estaba recién casado, y había conseguido hacía poco su empleo, en el que le tocaba trabajar de noche.
 
  En la melancólica y silenciosa soledad de las madrugadas, Joe cavilaba a veces en lo que estaría haciendo su mujer a esas horas. En un artículo titulado Consejos para la felicidad conyugal había leído recientemente que el marido debe trabajar de día y permanecer de noche en el hogar. Esto y sus propias cavilaciones preocupaban a Joe ese día al llegar, a las siete de la mañana, a la puerta de su casa.
 
Iba ya a abrir cuando reparó en algo que había en el suelo, cerca de los escalones de la entrada, y se agachó a recogerlo. Era una gorra con el escudo de la Eastern Air Lines. Abrió Joe violentamente la puerta e irrumpió en la casa gritando:
—Jane! ¿Qué estuviste haciendo anoche ?
—Fui al cine y me acosté en cuanto volví a casa—repuso Jane bastante sorprendida.
¿Y no andarías también volando . . . por todo lo alto?—preguntó él a tiempo que tiraba en la cama la gorra de aviador—. Tu amigo dejó esta tarjeta en la puerta. Ahí dentro puedes leer el nombre: John Bell. Jane miró con ojos llenos de asombro la gorra de aviador; miró después a su marido, que le gritaba dirigiéndose hacia la puerta de la calle:
—¡Guárdate la gorra, y que te sirva de recuerdo! ¡Tú y yo hemos terminado!
 
Jane había oído hablar del capitán Eddie Rickenbacker, director de la Eastern Air Lines, piloto veterano y hombre muy cortés y servicial. Le escribió explicándole lo sucedido, fue sin pérdida de tiempo a las oficinas de la Eastern en Nueva York, y entregó la carta y la gorra de aviador a la secretaria del capitán.
El capitán Rickenbacker no es amigo de dejar las cosas para luego. Salió inmediatamente con Jane Higgins para el aeropuerto de La Guardia. Una vez allí, el director de circulación entregó al capitán el cuaderno de vuelo del avión y mandó llamar al copiloto Bell, que se presentó a los pocos minutos. Todos se trasladaron a casa de los Higgins, en donde hallaron a Joe haciendo las maletas. Por supuesto, el cuaderno de vuelo y lo que le contó el propio Bell convencieron a Joe de su equivocación. Con esto, John Bell recuperó su gorra de aviador y Joe Higgins a su esposa.
 
—Se acabaron las caras agrias, amor mío—le dijo al abrazarla prolongadamente—. Y de todos modos, buscaré otro empleo en que no haya que trabajar de noche.

lunes, 20 de junio de 2016

MARIA DE LA CONCEPCION NATALIA ASUNCION ROQUE DE LA SANTISIMA TRINIDAD GARIN Y QUINTEROS -ESPAÑA-HUEHUETENANGO

MARIA DE LA CONCEPCION NATALIA ASUNCION  ROQUE DE LA SANTISIMA TRINIDAD GARIN  Y QUINTEROS VILLALOBOS CROVETTO
15 Agosto 1894 
Hija de Don JUAN GARIN Y QUINTEROS y de  
Doña TERESA  VILLALOBOS CROVETTO
De MALAGA, Provincia de ESPAÑA
Huehuetenango
Guatemala
América del Centro

 Sobre familia Crovetto en Málaga. España  "Y en las mujeres: «Que son todas muy guapas».
http://www.ideal.es/granada/20091011/provincia/saga-doscientos-anos-20091011.html

María  Concepción Natalia Garin Quinteros   En veintidos de Septiembre del noventa y cuatro...María Concepcion Natalia Garín que nació el quince del pasado, hija legítima de Don Juan y Doña Teresa Villalobos Valdez, fue padrino Don Lorenzo G. Alfaro, en representación del Sr. Ministro de Guerra y Señora.














"María de la Concepción Natalia Asunción Roque de la Santísima Trinidad Garín y Quinteros
en Huehuetenango a veinte y uno de Agosto de  mil ochocientos noventa y cuatro, compareció don Juan Garín y Quinteros, Juez de primera instancia del Departamento y declaró que: el día quince  del corriente mes  y a las cinco y media de la mañana , nació su hija (legítima) María de la Concepción Natalia Asunción Roque de la Santísima Trinidad habida (con su esposa) Doña Teresa Villalobos Crovetto , naturales de España Provincia de Malaga y domiciliados en esta-"
















RUINAS CATEDRAL ANTIGUA GUATEMALA

 


domingo, 19 de junio de 2016

MI HERENCIA GENETICA ANCESTRAL

 Bajo el lema Los hombres mueren, las letras son inmortales justifico para la posteridad
MI HERENCIA GENETICA

Nací en la cabecera del departamento noroccidental  de Huehuetenango- Mis padres y ancestros son huehuetecos nacidos en este bello y amado rincón fronterizo de la patria.  Es un hecho histórico registrado que los libros parroquiales de bautismos, bodas, y defunciones de la cabecera que comprendian del siglo XVII Y XVIII  fueron quemados juntamente con la parroquia por orden  de  Serapio Cruz , el famoso "Tata Lapo"  quién ordenara a  campesinos indigenas de Nebaj, Chajul, Cotzal , Chalchitan y Aguacatan ,  asaltar e incendiar la Villa de Huehuetenango en el año de 1869. Resultado de esta acción es que todo huehueteco de la cabecera departamental que quiera saber acerca de sus origenes ancestrales tendrá la limitante de no retroceder  más alla del mes de Junio de 1,804

Para el lector minucioso  y perspicaz  aclaro que realizo esta investigación sobre mis ancestros por la via materna por las siguientes razones: 
1. La mayor información  previa fidedigna  reunida para mi inquietud investigativa fue la comprendida con mi linea materna.
2.Por  el  lado paterno no conocí a mis abuelos y lamentablemente de mi padre  recuerdo de sus conversaciones tan solamente el nombre de mis abuelos.
3. El ADN mitocondrial  se hereda solo de la madre y es al final lo que permite mostrarle al individuo  su haplogrupo y a que pueblo de la antiguedad pertenecian sus antecesores.

Por el lado  paterno omito el primer apellido de mi abuelo, dire que es bastante generalizado en la cabecera de Huehuetenango y en alguna regíón del oriente de Guatemala. Es un apellido Castellano y tiene su propio escudo en la Heraldica. Lo llevaron poetas y gobernadores, incluido "un grande"  y un Virey de la Nueva España. En una provincia de España este apellido lo llevaron muchos judíos españoles. 
  El segundo apellido de mi abuelo  paterno era De León. Mi abuela paterna tenía por  primer apellido López y el segundo lo desconozco, una prima de mi padre llevaba por apellidos Lopez Ordoñez.
Mi abuelo era agricultor y tenía ganado vacuno . Mi abuela y mis tías paternas eran panaderas y también hacían chorizos, longanizas, carne adobada, cecina y butifarras. Mi padre contaba que en la Semana Santa hacían una deliciosa "miel ", (frutas en almibar. Higos, duraznos, chilacayotes, platano maduro...) 


Por mi linea materna escribo  nombres y apellidos conocidos e investigados:
Domingo Rubio y su esposa Balbina Cargenes
Anastacio Sosa y su esposa Michaela Gutierrez
Guadalupe Palacios y su esposa Benabela Sosa
Rita Velasquez 
Gabriel  Samayoa su esposa Estefana Villatoro 
 Norberta Castillo Rubio
Leandro Samayoa Villatoro y su Esposa Petronila Lopez Castillo
 María Rivera
Eleuterio Lopez Velásquez y su esposa  Florentina Morales Rivera 
Diego Samayoa y su esposa Laurena Morales 
Matias Palacios Sosa y su esposa Julia Samayoa Morales 
Francisco  Palacios Samayoa y su esposa Coronada Lopez Samayoa
Hipolito Letona y su esposa Fernanda De León   de San Luis Salcaja   
Jose María López Morales y su esposa Candida Letona De León  de San Luis Salcaja
Sabino López Letona  y su esposa Luisa Palacios Samayoa
La mayoría de las personas arriba  mencionadas tenían los ojos de color verde,  y zarcos

 Ocupaciones y costumbres:  oficios de los hombres Agricultores, ganaderos, tejedores, militares,carpinteros,- Oficios de las mujeres: amas de casa, panaderas, tejedoras. crianza de  pavos,gallinas criollas /de patio/Elaboración de Quesos, carne cecina, "Miel " de Semana Santa (Higos, Duraznos, Chilacayotr, canela, azucar, hojas de higo, platanos..) Tamales el día de Concepción (Diciembre), el 24 y 31 de Diciembre y en los cumpleaños de la familia, elaboración de pepian con carne de chompipe-pavo- y gallina criolla. 

Algunas palabras del léxico familiar materno ancestral.

Alberchica
Alfajor
Cazueleja
Redina
Cárcolas
urdimbre
lanzadera
tizana
azahar
Soponcio
Chiflón
Lerdo
Chaquetero
Puñetero
Adobado
Cecina
Insufrible
Juicio 
Tasajo
Lamido y relamido
Zarco
y muchas mas que ahora ya  no se usan 

Algunas caracteristicas genéticas mías investigadas :

1. Mi tipo de sangre: 
 A + positivo- Heredado de mi madre Marta . López Palacios y de la linea Lopez Letona- López Morales- López Velasquez.- Morales Rivera--Rita Velásquez- Candida  Letona De León- Villatoro
Según  investigación la  linea materna Palacios Samayoa posee el tipo B +

2. Mis dermatoglifos:
Mis  10 dermatoglifos en las yemas de los dedos son los de Presilla externa, 
 heredados dmi madre y de mi abuelo materno Sabino Letona, hijo de José María López Morales  y de Candida Letona De Léon.

                                                         Algunos datos de Sabino López Letona
Huella digital de mi abuelo Sabino López Letona  Q.E.P. D. + Agosto de 1968
Tipo de Huella  : Presilla externa 
Color de Ojos de Sabino Letona : Avellana - Según cédula de Vecindad 

 ç3. Color de mis ojos - Cafe claro








4. Estatura
1.80 - sin zapatos

5. Protuberancia Occipital  Externa 
En mi  adolescencia noté que tenía una bola en la parte de la nuca, en mi juventud preguntaba a mis conocidos si la tenían y me respondían que no. siempre  me acompañaba la inquietud  que era aquello, hasta ahora en la epoca de internet  investigué que se llama Protuberancia Occipital  Externa  y que  otros lo conocen como huevo celta por ser muy común en Inglaterra y Alemania principalmente.

6,. Tolerancia a la lactosa
Abuelos y bisabuelos maternos  criaban ganado y por consiguiente consumian abundante leche, yo mismo en mni infancia tomaba un vaso de leche diariamente al pie de la vaca. Hoy en día mi organismo tolera muy bien la lactosa. La ciencia médica nos informa que el intestino delgado produce una enzima llamada Lactasa que es la encargada de digerir la Lactosa. Cuando la Lactasa es insuficiente o no es producida por el organismo es cuando ocurren los  casos de indigestiñon lactea. Hay pueblos y culturas donde la leche de vaca no es tolerada , ejemplo. China y Japón. donde se consume en su lugar leche de soya. En los pueblos nórdicos (Dinamarca, Suecia, Noruega, Suiza ) y occidentales de Europa  es poco frecuente.

 7. Indicaciones/Señales geneticas
Mi tipo de sangre, mis 10 impresiones dermatoglifos, la protuberancia occipital externa y otras caracteristicas  indican que mi genetica  es inclinada hacia una herencia  ancestral caucasica  
 Bajo el lema Los hombres mueren, las letras son inmortales justifico para la posteridad
MI HERENCIA GENETICA