lunes, 30 de mayo de 2016

FOTOS HUEHUETENANGO-Banderas


REVELACION DEL INFIERNO Capítulo 9 Los horrores del infierno

Una Revelacion Divina
del Infierno

by Mary Katherine Baxter
Queda Muy Poco Tiempo!

 Copyright Disclaimer Under Section 107 of the Copyright Act 1976, allowance is made for fair use for purposes such as criticism, comment, news reporting, teaching, scholarship, and research. Fair use is a use permitted by copyright statute that might otherwise be infringing. Non-profit, educational or personal use tips the balance in favor of fair us
Capítulo 9
Los horrores del infierno
Yo entiendo porque la gente en estas celdas del vientre del infierno eran diferentes a otras en otros lugares de tormento. Había muchas cosas que yo no entendía. Yo simplemente escuché a Jesús e hice un registro de todo ho que escuché y oí para la gloria de Dios. mHasta donde podía ver, las celdas parecían estar en un círculo sin fin. En cada celda había un alma. Mientras pasabamos por las celdas salían gemidos, llantos, ayes y quejas.
No habíamos caminado mucho cuando Jesús se detuvo al frente de otra celda. Cuando miramos adentro, se encendió una luz (Jesús creó la luz). Me pare y miré a un alma que yo sabía que estaba en gran tormento. Era otra mujer de un color azul-gris. Su carne estaba muerta y las partes que se habían podrido se caían de sus huesos. Sus huesos habían sido quemados en un color negro oscuro y tenía pedazos de ropas harapientas. De su carne y huesos salían gusanos y un olor sucio llenaba la celda.
Como la mujer anterior, ella también estaba sentada en una mecedora. Estaba aguantando una muñeca de tela. Y mientras se mecia, lloraba y apretaba ha muñeca de tela sobre su pecho. Su cuerpo se estremecía por los grandes llantos y de su celda salían lamentos.
Jesús me dijo, “Ella también fue sierva de satanás. Ella le vendió su alma y mientras estuvo viva practicó todo tipo de mal. Jesús dijo , “la brujería es real. Está mujer enseñó y practicó la brujería y llevo a muchos a caminos de pecado. Los que eran maestros de la brujería recibían atención especial y satanas les otorgaba un poder mayor que aquellos que solo la practicaban. Ella fue una adivina y una espiritista para su señor
Ella, debido a la mucha maldad que cometió, ganó mucho favor con satanás. Ella sabía como usar los poderes de las tinieblas para sí misma y para satanás. Ella fue a servicios de adoración al diablo y alabó a satanás. Ella fue una mujer poderosa de satanás.”
Pensé en La cantidad de almas que ella había engañado para satanás. Yo vi a ese huesito de
cascarón del alma, llorando por una muñeca de trapo , un simple pedazo de tela sucia. El dolor llenó mi corazón, y lágrimas inundaron mis ojos. Se agarraba fuerte de la muñeca de trapo como si ésta pudiera ayudarla, el olor a muerte llenaba el lugar.
Entonces la comencé a ver como se transformaba como a la otra mujer. Primero se volvió como una mujer anciana de la década de los treinta y después en una joven de hoy. En todo momento ella hacia esa transformación fantástica delante de nuestros ojos.
“Esta mujer,” dijo Jesús, “fue el equivalente de un predicador para satanás. De la misma forma que el verdadero evangelio se nos es predicado por un verdadero ministro, así también, satanás tiene sus ministros falsificados. Ella tenía un tipo de poder satánico muy poderoso, que para recibirlo fue necesario que ella vendiese su alma. Los dones malignos de satanás son como el otro lado de la moneda de los dones Espírituales que Jesús otorga a los creyentes. Este es el poder de las tinieblas.
Estos trabajadores de satanás trabajan en lo oculto, las tiendas de brujería, leyendo las palmas de las manos y en muchas otras maneras. Un espiritista de satanás es un poderoso obrero satánico.
Estos indivíduos son completamente engañados y se venden totalmente a satanás. Algunos obreros de las tinieblas no le pueden hablar a satanás a menos que no sea por medio del espiritista. Ellos ofrecen al diablo sacrificios humanos y de animales.
Muchas personas entregan sus almas a satanás. Ellos escogen servirle a él y no a mi. Su decisión significa la muerte, a menos de que se arrepientan de sus pecados y clamen a mi. Yo soy fiel y los salvaré de sus pecados. Muchos le venden sus almas a satanás creyendo que van a vivir para siempre. Pero sufrirán una muerte horrible.
Satanás todavía cree que él puede derrocar a Dios e interrumpir sus planes, pero él ya fue derrotado en la cruz. Yo le quite las llaves a satanás y tengo todo el poder en el cielo y en la tierra.
Después que esta mujer murió, se fue derecho al infierno. Los demonios la trajeron delante de
satanás, donde muy airada preguntó el porque los demonios tenían poder sobre ella, pues en la tierra ella pensó que era ella quien los controlaba a ellos. Allí ellos hicieron lo que ella les pidió. Ella también le pidió a satanás el reino que él le había prometido.
Satanás le siguió mintiendo, aún después de su muerte en la tierra. El le dijo que la resucitaría y la usaría para sus propósitos otra vez. Con engaño, ella le había conseguido muchas almas, por lo tanto, sus mentiras le parecían razonables a ella.
Pero al final, satanás se burló y la despreció. El le dijo, ‘Yo te engañe y te usé durante esos años. Yo jamás te dare mi reino.’ El diablo batió sus manos delante de la mujer, y tal parecía que toda su carne estaba siendo arrancada de sus huesos. Ella grito de dolor cuando un libro negro y grande fue traído para satanás. El lo abrió y corrió sus dedos por las páginas hasta que encontró su nombre.
“‘Oh si,’ dijo satanás, ‘tu me serviste bien en la tierra. Tu me trajiste más de 500 almas.’ El Le mintió y le dijo, ‘Tu castigo no será tan malo corno el de los demás.’
Se escucharon muchas carcajadas. Satanás se puso de pies y señaló con el dedo hacia la mujer y un viento fuerte se levantó y llenó el lugar. Un sonido como de un relámpago alborotado salió de él.
Ja, Ja,’ dijo: ‘toma tu reino si puedes.Entonces una fuerza invisible la aventó contra el suelo. ‘Me vas a servir aqui también’ Satanás se reía cuando ella trataba de levantarse. La mujer gritaba de dolor porque los demonios continuaban arrancando la carne de sus huesos.
Cuando se muere en la tierra, si usted ha nacido de nuevo por el Espíritu de Dios, su alma va al cielo. Si usted es un pecador cuando muere, va inmediatamente a un fuego ardiente. Su alma será arrastrada por demonios con cadenas inmensas por las puertas del infierno y donde será lanzado en las fosas y atormentado. Más tarde, serás tirado delante de satanás. Ud. conoce y siente todo lo que le pasa en el infierno.
Jesús me dijo que hay un lugar en el infierno llamado el “centro de placer.” Las almas asignadas a las fosas no pueden ser llevadas a ese lugar. El también me dijo que aunque los tormentos son diferentes para cada persona, todos son quemados con fuego.
El centro de placer tiene la forma del centro de un circo. Varias personas que van a servir como entretenimiento son traídas al medio del centro de placer. Estas son personas que concientemente sirvieron a satanás en la tierra. Esos son aquellos que por propia voluntad, escogieron seguir a satanás en vez de Dios. Alrededor del centro del circo están las otras almas, con excepción de las que están en las fosas.
Los que están en el centro del circo fueron líderes en el ocultismo antes de su muerte. Ellos fueron espiritistas, adivinadores, hechiceros, lectores de la mente, brujas y magos —todas las personas que concientemente escogieron servir a satanás.
Cuando vivían en la tierra engañaron a muchos y lograron que siguieran a satanás y pecaran. Los que fueron engañados y fueron causados a caer en pecado, vinieron y atormentaron a sus
engañadores.
Se le permitió torturarlos uno a uno.
En ese tipo de tormentos escondían huesos espírituales que habían sido cortados y enterrados en diferentes partes del infierno. El alma fué literalmente rasgada en pedazos y las partes esparcidas por todo el infierno era como un tipo de juego a las escondidas demoníaco. Las almas mutiladas sintieron dolores tremendos. Los espectadores les tiraban piedras a los que se encontraban en el centro.
Todo método de tortura imaginable era permitido. Las almas al ser atormentadas pedían la muerte pero ya estaban en muerte eterna. Satanás dió la orden para que todo esto se hiciera. Este es su centro de placer.
Jesús dijo, “Yo le quite la llave del infierno a satanás hace muchos años. Yo vine y abrí estas celdas y dejé salir a mi gente, pues en el tiempo del Antiguo Testamento, antes de haber dado mi vida en la cruz, el Paraíso estaba situado cerca del infierno. Estas celdas estaban en el Paraíso; pero ahora satanás las usa para sus malos propósitos y ha hecho más.
Oh lector, te arrepentirás de tu pecado antes que sea demasiado tarde? Pues todos vendrán delante de mí en el juicio. El Paraíso fue movido de su proximidad al infierno cuando yo morí y resucité otra vez por el poder de Dios, mi Padre.
Otra vez te dire, que estas celdas que son de 17 millas de alto, sirven como una prisión para
aquellos que fueron obreros de satanás, aquellos envueltos con cualquier tipo de pecado que tiene que ver con los poderes de demonios, el ocultismo y La adoración a satanás.”
Jesús dijo, “Ven, te quiero enseñar algo.”
De momento estábamos cerca de media milla de alto en el aire, en el centro del vientre del infierno y en el centro del bloque de celdas de 17 millas de alto. Era semejante a estar en un pozo de agua donde ni la tapa o el fondo se veía debido a la oscuridad. Una luz amarilla comenzó a Llenar el lugar y yo me agarré de Jesús apretando su mano.
“Amado Señor,” pregunté, “ Porqué estamos aqui?”
De momento vino un viento con la fuerza de un huracán y un sonido fuerte y unas olas de fuego grandes comenzaron a subir por los lados de las paredes, de las celdas, quemando todo lo que había en su camino. Las llamas entraron en cada celda y ocasionaron gritos penosos de dolor y ansiedad. Aunque Jesús y yo no fuimos tocados por las llamas, me llené de temor por dentro, cuando vi las almas de los perdidos corriendo hacia la parte de atrás de las celdas pequeñas, tratando de encontrar un lugar para esconderse.
Por nuestro lado izquierdo salió un sonido maligno. Yo miré, y era satanás parado de espaldas hacia nosotros y encendido en fuego. Pero no se quemaba sino, él fue el que causó el fuego. El se paraba envuelto en llamas, gozándose de los gritos de estas pobres almas perdidas. Cuando satanás movía sus brazos, salían de él inmensas bolas de fuego.
De las celdas salían gritos que quebrantaban el corazón, así como grandes gritos de dolor. Las almas encarceladas estaban siendo quemadas vivas por este lago de fuego más caliente, sin embargo no podían morir. Los demonios, también se unieron a las carcajadas cuando satanás iba de celda en celda torturando a los perdidos.
Jesús dijo, “Satanás se alimenta con la maldad. El se gloría en el dolor y el sufrimiento y gana poder con eso.”
Yo observaba a satanás cuando una llama roja con borde color marrón creció a su alrededor y vino un viento silvestre fuerte que sopló sobre sus ropas, las que no se quemaron. Un olor a carne quemada llenaba la atmósfera y nuevamente me di cuenta que los horrores del infierno son reales.
Satanás caminó entre las llamas y éstas no lo podían quemar. Aunque solamente le ví de espaldas, podía escuchar sus carcajadas malignas por todos los partes.
Yo ví cuando satanás ascendió en una nube de humo, llevando la corriente de fuego hacia la parte alta del vientre del infierno. Lo escuché cuando dió la vuelta y con una voz fuerte anunció que si todas las almas no lo adoraban, él les daría un turno en el centro de placer.
“No, por favor, satanás, nosotros te adoraremos,” gritaron todos al unísono mientras se inclinaban en gesto de adoración al diablo, y mientras más le adoraban, mayor era su hambre para que lo adoraran. Los sonidos de adoración eran tan fuertes que hasta las vigas del infierno sonaban con dicho clamor.
Jesús dijo, “todos los que ocupan las celdas del infierno escucharon el verdadero evangelio cuando vivían en la tierra. Muchas veces les ofrecí mi salvación. Muchas veces mi Espíritu los atrajo, pero no me escucharon o vinieron a mi para ser salvos.”
Mientras Jesús hablaba, satanás le decia a sus súbditos, “Ja, ja, este es su reino, todo el reino que jamás podrán tener. Mi reino cubre toda la tierra y el mundo de abajo.” lo escuché gritar, “Esta es su vida por toda la eternidad.” Mientras gritos de arrepentimiento salían de las celdas ardientes.
Jesús dijo, “Mi salvación es gratis. El que quiera, que venga y será salvo de este lugar de castigo eterno. Yo no lo echaré fuera. Si has sido una bruja o un mago, aún si tienes un acuerdo escrito con el diablo, mi poder lo romperá y mi sangre derramada te salvará. Yo quitare la maldición maligna de tu vida y te salvaré del infierno. Dame tu corazón para poder quitarte las cadenas y ponerte en libertad.

domingo, 29 de mayo de 2016

MANZANAS DE ORO TOMO II OCTUBRE 30 DE 1904

MANZANAS DE ORO
TOMO II
OCTUBRE 30 DE 1904
SOCIEDAD AMERICANA DE TRATADOS
N.Y. 



La Señorita Prímula.
¿Cómo está Vd., Señorita? ¿De dónde viene, y qué trae en la canasta? ¿Porqué la mira con tanto afecto ese perro? Y ¿porqué tiene Vd. los ojos tan vivos y se muestra tan contenta y feliz Creo que yo mismo puedo contestar mis preguntas. Vd. se presenta tan fresca y atractiva como la primavera porque acaba de venir de una excursión por el monte, acompañada de "Fidel," su protector canino. Allá entre los arbustos, entre las rocas y al lado de los arroyuelos encontró Vd. hermosas prímulas, madroños, azafranes y otras flores primaverales; y ahora Vd. va á presentarlas á su mamá para que las coloque en un florero y sean puestas en la mesa. Así su fragancia llenará toda la casa y los encantos de la primavera se harán sentir de toda la familia. Su paseo le ha pintado de carmín los cachetes, y el presentimiento del gusto que tendrán sus padres y hermanos al ver las flores que Vd. ha cogido llena su corazón de un gozo que se refleja en su semblante. ¡Ah! Vd. ha encontrado el secreto de la felicidad. Consiste en hacer felices á los demás. Para esto florecen las prímulas, y exhalan su fragancia. Bien merece Vd. que se le llame "La Señorita Prímula."

LAS CELDAS DEL INFIERNO Cap. 8

 Una Revelacion Divina
del Infierno

by Mary Katherine Baxter
Queda Muy Poco Tiempo!

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Capítulo 8
Las celdas del infierno
Jesús y yo nos paramos en el borde de la primera fila de celdas. El borde era de cuatro pies de ancho. Miré hacia arriba, y hasta donde podía ver, habían otros bordes en un círculo grande
alrededor de lo que parecía un pozo gigante. Alrededor del borde o el camino, habían celdas que habían sido excavadas dentro de la tierra. Estas celdas (como las celdas de cárceles) se hallaban todas en columnas, separadas solamente por dos pies de tierra.
Jesús dijo, “Este bloque de celda es de 17 millas de alto, comenzando desde el fondo del infierno. En este bloque de celda hay muchas almas que practicaban la hechicería y lo oculto. Algunos eran hechiceros, pitonizas, vendedores de drogas, idólatras, o gente mala con espíritu famillar. Estas son las gentes que han hecho las abominaciones mas grandes en contra de Dios, muchos de ellos han estado aqui por cientos de años. Estos son aquellos que no quisieron arrepentirse, que sedujeron a mucha gente y la apartaron de Dios. Estas almas han hecho mucha maldad en contra de Dios y su Pueblo. La maldad y el pecado fue su amor y pasión.”
Mientras seguía a Jesús alrededor del camino, miré hacia abajo al centro de la tierra, donde había mas actividad. Todo el tiempo había una luz que alumbraba opacamente el centro y yo podía decifrar el movimiento de muchas formas. Habían celdas hasta donde alcanzaba a ver. Yo pensé dentro de mi que los tormentos en las celdas no podían ser más horribles que los de las fosas. En todo nuestro alrededor escuché los gritos, los ayes, y llantos de los condenados en las celdas. Me comencé a sentir muy enferma. Mi corazón se llenó de pena.
Jesús dijo, “Hija, no te dejé escuchar esos gritos hasta ahora. Pero ahora quiero enseñarte como satanás viene a robar, a matar y a destruir. Aquí en el infierno hay diferentes tormentos para cada alma. Satanás administra estos tormentos hasta el Día del Juicio, hasta que la muerte y el infierno sean lanzados en el lago de fuego. También, un lago de fuego pasa a veces por el infierno.”
Según caminábamos por el borde, los sonidos aumentaban. De las celdas salían gritos fuertes. Mientras caminaba cerca de Jesús, él se paró cerca de la tercera celda. Una luz brillante alumbraba la celda por dentro. En la celda había una anciana sentada en una cilla mecedora, meciéndose y llorando como si su corazón se quebrantara. Yo no se porqué, pero me conmovió el saber que esta mujer era una persona real con un cuerpo.
La celda estaba completamente vacía con la excepción de la anciana en el sillón. Las paredes de la celda estaban construídas de un barro claro y tierra, moldeados dentro de la tierra. Estaba hecha de metal negro, con barrotes de metal, con un candado puesto. Jesús y yo teníamos una vista ilimitada de toda la celda.
El color de La mujer anciana era ceniza —carne mezclada con un toque de gris. Se estaba meciendo en el sillón. Mientras se mecia, lágrimas corrian por sus mejillas. Yo sabía, por su
expresión agonizante, que ella estaba en gran dolor y sufría de un tormento que no se notaba. Yo quería saber los cargos que la habían traído a aquel lugar. De pronto, delante de mis ojos, la mujer comenzó a cambiar su forma -primero en un viejo hombre, despues en una joven mujer, a una mujer de mediana edad y después otra vez en la anciana que había visto primero. Yo la miraba atónita mientras ella pasaba por esos cambios uno detrás de otro.
Cuando vió a Jesús ella exclamó, “Señor, ten misericordia de mi. Sácame de este lugar de
tormento.” Ella se inclinó hacia adelante en su sillón y trató de alcanzar a Jesús, pero no pudo llegar a El. Los cambios continuaron. Sus ropas también cambiaron y estaba vestida de hombre, después de una jovencita, de una mujer de edad media y como una anciana. Todos estos cambios parecían tomar unos pocos minutos. Le pregunté a Jesús, “Porqué, Señor?”
Ella volvió a gritar, “Oh Señor, déjame salir de aqui antes de que ellos regresen.” Ella ahora estaba parada en el frente de la celda, agarrándose de las barreras con puños apretados. Ella dijo, “Yo se que tu amor es real. Yo se que tu amor es verdadero, déjame salir.”
Entonces, mientras la mujer lloraba de terror, yo ví que algo estaba arrancando la carne de su
cuerpo. “Ella no es lo que parece ser,” dijo el Señor. La mujer se sentó hacia atrás en su sillón y comenzó a mecerse. Pero ahora solo un esqueleto estaba sentado en la mecedora -Un esqueleto con una neblina sucia por dentro- donde hace minutos hubo un cuerpo vestido, ahora habían huesos negros, quemados, y en vez de ojos, cuencas vacias. El alma de La mujer en congoja gritaba arrepentida a Jesús. Pero sus llantos ya no la ayudaban.
“En La tierra,” dijo Jesús, “esta mujer fue una bruja y adoradora de satanás. Ella no solamente practicó la brujería, sino que le enseñó la brujería a otros. Desde que ella era niña su familia practico las artes negras. Ellos amaron las tinieblas más que la luz.”
 
“Muchas veces,” dijo el Señor, “Yo le pedí que se arrepintiera. Se burló de mi y dijo, ‘Me gozo en servir a satanás. Yo le seguiré sirviendo.’ Ella rechazó la verdad y rehusó arrepentirse de su maldad.
Ella alejó a muchos del Señor, algunos de ellos están en el infierno con ella. Si ella se hubiera
arrepentido, yo La hubiera salvado
y a muchos en su familia, pero no escuchó
.”
 
“Satanás la engañó haciéndole creer que recibiría su propio reino como recompensa por servirle. El le dijo que jamás moríria, sino que tendria una vida con él para siempre. Ella murió alabando a satanás y llegó aquí y le pidió su reino. Satanás, el padre de las mentiras, se rió en su cara y le dijo,
‘ que yo voy a dividir mi reino contigo?’ Este es tu reino. Y la encerró en esta celda donde la atormenta dia y noche.”
“En la tierra esta mujer enseñó a muchas brujas, tanto blancas como negras, a hacer sus brujerías.
Uno de sus trucos mágicos era cambiar de una mujer joven, a una mujer de edad media o a una mujer anciana —aún en un hombre anciano. Para ella era muy chistoso hacer el cambio y asustar con su magia a las brujas menos poderosas. Pero ahora sufre los dolores del infierno, y su carne es arrancada con cada cambio. Ella no lo puede controlar ahora, y sigue cambiando de una forma a otra, pero su verdadera forma es el alma en neblina dentro de su esqueleto.
Satanás la usa para sus malos propósitos y la provoca y se burla de ella. De vez en cuando la llevan delante de satanás para ser atormentada delante de él. Yo la llamé muchas veces, y la hubiera salvado. Pero ella no me quería. Ahora ella implora y ruega por el perdón, pero es muy tarde. Está perdida y sin esperanza.
Yo contemplé a esta mujer que estaba perdida para siempre en sufrimiento y dolor, y aunque fue una mala mujer, mi corazón estaba quebrantado de compasión.
Yo dije con lágrimas, “Señor que terrible.” En ese momento, como si Jesús y yo no estuviéramos alli, un demonio marrón y sucio con alas rotas y del tamaño y forma de un oso grande, vino hacia el frente de su celda y la abrió con una llave. Estaba haciendo un fuerte alboroto para asustarla. La mujer gritó con gran terror cuando el comenzó a atacarla y a sacarla de la celda.
Jesús dijo, “Este demonio la atormenta frecuentemente.” Yo vi cuando la sacaron de la celda y se la llevaron.
“Amado Señor,” pregunté, “ No hay nada que podemos hacer?” Yo sentí mucha pena por ella. “ muy tarde!” respondió Jesús, “Es muy tarde”.

ENRIQUE BALAÑA LOPEZ 1880 Hijo de RAMON BALAÑA Y TERREL - y de SALOME LOPEZ Huehuetenango

ENRIQUE MIGUEL BALAÑA LOPEZ
 29 SEPTIEMBRE 1880
Hijo de RAMON BALAÑA Y TERREL - Español
y de SALOME LOPEZ

Padrino: SERBULO MAURICIO
HUEHUETENANGO
Guatemala


Nota: RAMON BALAÑA Y TERREL nació en 1835, en CORUNDELLA, TARRAGONA, CATALUÑA, ESPAÑA, de Cuba pasó a HUEHUETENANGO

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viernes, 27 de mayo de 2016

PERDONADO

PERDONADO!
Romanos 3:25.
Un cierto rico escocés había prestado en vida mucho dinero a varias personas.
Siendo que era muy considerado, trataba con cariño a sus deudores y cuando se daba cuenta de que era imposible que le pagaran, ponía debajo de la cuenta su firma junto con la palabra: “Perdonado”.
Después de su muerte, su esposa se dio cuenta que era mucho el dinero que amparaban las notas perdonadas y se dio a la tarea de cobrarlas. Tuvo que principiar juicios legales hasta que el juez, al examinar uno de estos casos le preguntó: —Señora, ¿es esta la firma de su esposo? —Sí — contestó ella—. De eso no hay duda.
Entonces —dijo el Juez— no hay que obligue a estas gentes a pagar cuando el mismo esposo de usted ha escrito la palabra “Perdonado”.
Si Cristo nos ha perdonado nuestros pecados, en vano se ufana el diablo por traérnoslos a la memoria. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. (Romanos 8-1.)
Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús...
Romanos 3:24

MARIA DE LOS ANGELES DEL PANDO MONT Española 1849 Huehuetenango

MARIA DE LOS ANGELES DEL PANDO MONT Española
17 octubre 1849
Hija de DON MANUEL DEL PANDO Español
 y de DOÑA MARIA DOMINGA MONT  Española
Madrina. DOÑA MARIA BASILIA OCAÑA
Huehuetenango
Guatemala 

"María de los Anjeles del Pando- Españoles - Vista p. Guatemala  Febrero 1- de 1872-
..Gueg.o  en beinte ¿tres? de Octubre  de mil ochocientos cuarenta y nuebe ..María de los Anjeles  que nació a diez y siete del mismo, hija      legma. de Don Manuel del Pando y de Doña María Dominga Mont, fue Mad.a Doña  Basilia Antonia Ocaña ..

jueves, 26 de mayo de 2016

EL INFIERNO EXISTE- Cap. 6by Mary Katherine Baxter

   Una Revelacion Divina

del Infierno
by Mary Katherine Baxter
Queda Muy Poco Tiempo!
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Capítulo 6
La actividad del infierno
Delante de nosotros podía ver una luz amarilla y opaca. Jesús y yo habíamos salido del tunel del temor y ahora estábamos parados en un borde y mirábamos hacia el vientre del infierno. Hasta donde yo podía ver, no había mucha actividad en el centro (o vientre) del infierno. Nos detuvimos y Jesús habló.
“Yo te voy a llevar por el vientre del infierno y te voy a revelar muchas cosas. Ven y sigueme.” Los dos caminamos hacia adelante.
Jesús dijo, “delante de nosotros hay muchos terrores. No es La ficción de la imaginación de alguien—son reales. Asegúrate de contarle a tus lectores que los poderes demoníacos son reales. Diles también que satanás es real y los poderes de las tinieblas son reales, pero diles que no se  desesperen, porque si mi pueblo, que está llamado por mi nombre, se humilla, ora y se aparta de sus malos caminos, entonces los escucharé desde los cielos y sanaré su tierra y sus cuerpos. Así como el cielo es real, también el infierno lo es.
Dios quiere que tu sepas del infierno y El te quiere librar de ese lugar. Dios quiere que tu sepas que tienes una salida. Ese camino es Jesucristo, el Salvador de tu alma. Acuérdate, solamente los que tienen sus nombres escritos en el libro de la vida del cordero serán salvos.
Llegamos a la primera actividad en el vientre del infierno. Esta se encontraba a la derecha de donde habíamos entrado y sobre una pequeña colina en una esquina oscura del infierno.
Me acuerdo de las Palabras que me dijo el Señor, “en ocasiones sentirás como que te he
abandonado, pero no lo haré.
Acuérdate que yo tengo todo poder en el cielo y en la tierra. En ocasiones los malos espíritus y las almas perdidas no nos verán o sabrán que estamos aquí. No temas, lo que estás por ver es real.
Estas cosas están aconteciendo ahora mismo y continuarán sucediendo hasta que la muerte y el infierno sean lanzados dentro del lago de fuego.
Queridos lectores, asegúrense que sus nombres estén escritos en el Libro de la vida del Cordero.
Delante mio se escuchaban voces y el grito de un alma en tormento. Caminamos hasta la pequeña colina y miramos sobre ella. Una luz llenaba el área, y podía ver claramente. El lugar estaba lleno de gritos que jamás uno cree poder escuchar alguna vez. Eran los gritos de un hombre. “Escúchame,” me dijo Jesús, “Lo que estás por ver y escuchar es verdadero. Tomen esta advertencia predicadores del evangelio, porque esto son dichos fieles y verdaderos. Despertad, evangelistas, predicadores, y maestros de mi Palabra, todos los llamados a predicar el evangelio del Señor Jesucristo. Si estás pecando, arrepiéntete o perecerás igualmente.”
Caminamos hasta unos 15 pies de esta actividad. Yo vi unas criaturas vestidas de negro, marchando alrededor de un objeto parecido a una caja. Al examinarla de cerca pude ver que la caja era un ataúd y las criaturas marchando alrededor del ataúd eran demonios. Era un ataúd real, y doce demonios marchaban a su alrededor. Según marchaban estaban cantando y riéndose. Cada uno tenía una lanza aguda en su mano, la cual metían con violencia por unos agujeros de la parte externa del ataúd.
Había una sensación de gran temor en el aire, y yo temblaba delante de lo que veía. Jesús leyó mis pensamientos, pues me dijo, “Hija, hay muchas almas en tormento aquí y hay muchos tormentos diferentes para estas almas. Hay un castigo mas grande para aquellos que predicaron el evangelio y después regresaron al pecado, o para aquellos que no obedecieron el llamamiento de Dios para sus vidas.
De pronto escuché un grito tan desesperado que mi corazón se llenó de espanto. “No hay esperanza, no hay esperanza!”él decia. Este grito sin esperanza procedía del ataúd. Era un llanto interminable de pesar. “Oh, que terrible,” yo exclamé.“Ven,” dijo Jesús, “acerquémonos.” Al decir eso caminó hacia el ataúd y miró hacia adentro. Yo le seguí y también miré. Aparentemente los malos espíritus no nos podían ver.
Un vapor gris y sucio llenaba el interior del ataúd. Este era el alma de un hombre. Mientras miraba, los demonios metían sus lanzas dentro del alma del hombre que se hallaba en el ataúd. Yo jamás me olvidaré del sufrimiento de esta alma.
Yo le dije a Jesús, “Déjalo salir, Señor; déjalo salir.” El tormento de esta alma era un espectáculo terrible, si solamente se pudiera liberar. Le jalé la mano a Jesús y le rogué que dejará salir al hombre del ataúd.
Jesús me dijo, “Mi hija, sea la paz.” Cuando Jesús habló, el hombre nos vío. El dijo, “Señor, Señor, déjame salir, ten misericordia.” Yo miré y vi mucha sangre. Delante de mis ojos había un alma, adentro del alma había un corazón humano del que salpicaba sangre. Las punzadas de las lanzas estaban literalmente traspasando su corazón.
“Yo te serviré ahora, Señor.” El rogó, “Por favor, déjame salir.” Yo sabía que este hombre estaba sintiendo cada lanza que traspasaba su corazón. El Señor dijo, “Es atormentado día y noche. Satanás lo trajo aqui y es satanás quien lo atormenta.”
El hombre exclamó, “Señor, estoy listo para predicar el verdadero evangelio. Yo contaré del pecado y del infierno. Pero por favor, sácarne de aqui.”
Jesús dijo, “Este hombre fue un predicador de la Palabra de Dios. Hubo un tiempo cuando me sirvió con todo su corazón y llevo a muchas personas a la salvación. Muchos de sus convertidos, aún después de haber pasado muchos años, todavía me sirven.
La concupiscencia de la carne y el engañó de las riquezas lo llevaron por el mal camino. El permitió que satanás reinará sobre él. El tenía una iglesia grande, un buen automóvil, y una buena entrada financiera. El comenzó a robar de las ofrendas de la iglesia y a enseñar mentiras. El habló mayormente mitad mentiras y mitad verdades. El no permitió que yo lo corrigiera. Yo envié a mis mensajeros para que le dijeran que se arrepintiera y predicara la verdad, pero él amaba los placeres de esta vida, más que la vida con Dios. El sabía que no debía de predicar o enseñar otra doctrina que no fuera la verdad que está revelada en la Biblia. Pero antes de morirse dijo que el bautismo con el Espíritu Santo era una mentira y que los que reclamaban tener el Espíritu Santo eran hipócritas. El dijo que se podía ser un borracho y todavía ir al cielo, aún sin arrepentirse.
El dijo que Dios no envia a nadie al infiernoque Dios era muy bueno para hacer eso. Hizo que mucha gente buena cayera de la gracia de Dios. Aún dijo que no me necesitaba, pues él era como un Dios. El ofreció hasta seminarios para enseñar esta doctrina falsa. El pisoteó mi Santa Palabra. Pero aún asi, yo lo continue amando.”
“Mi hija, es mejor no haberme conocido que haberse apartado de servirme,” dijo el Señor. “Solamente te hubiera escuchado, Señor!” yo lloré. “Si solamente le hubiera importado su alma y las almas de otros”.
“El no me quiso escuchar. Cuando lo llamé, él no me escuchó. El amaba la vida fácil. Lo llamé, y lo llamé al arrepentimiento, pero él no quiso regresar a mí. Un día murió y llegó inmediatamente a este lugar. Ahora satanás lo atormenta por haber predicado mi Palabra y haber salvado almas para mi reino. Este es su tormento.”
Yo miraba los demonios mientras estos continuaban marchando alrededor del ataúd. El corazón del hombre latía y de éste salía verdadera sangre. Jamás me olvidaré de sus gritos de dolor y tristeza.
Jesús miró al hombre en el ataúd con grande compasión y dijo, “La sangre de muchas almas perdidas están sobre las manos de este hombre. Muchas de ellas están en tormento ahora.”.
Jesús y yo continuamos el camino con corazónes adoloridos. Según nos alejabamos, ví a otro grupo de demonios acercarse al ataúd. Eran cerca de tres pies de alto, vestidos con ropas negras, con capuchas negras sobre sus rostros. Se turnaban para atormentar esta alma.
Yo pensé como el orgullo en todos nosotros a veces no nos deja admitir errores y pedir perdón.
Rehusamos arrepentirnos y humillarnos, y seguimos como si fuéramos los únicos que tenemos la razón. Pero escuchenme, almas, el infierno es real. Por favor no vayan a ese lugar.
Jesús y yo caminamos a un solar limpio con piedras regadas por todo lugar. Habían paredes bajas en algunos lugares, todas hechas de tierra y de piedra. Una luz muy brillante alumbraba en un area del tamaño de un gran salon de baile.
Jesús me dijo, “Hija, mira las obras de satanás.” Esto es lo que vi y escuché. El aíre estaba lleno de una música hermosa y en el medio del salón de baile, en un piso de baile bien alumbrado habían cinco hermosas bailarinas. Estaban paradas en línea y moviéndose juntas al sonido de la música. Al bailar sonreían. Parecía un concurso de belleza,las mujeres eran esplendorosamente bellas. Es más, eran tan atractivas que no parecían reales.
Yo pensé dentro de mi, Cómo puede algo tan hermoso estar en el infierno? Las ropas que las
mujeres vestían eran hermosas y muy costosas. Parecían princesas sin una sola falta. Todo en ellas parecía ser perfecto.
Yo quería saber que hacian ellas en el infierno. No se les veía malignas o pecadoras. Entonces me di cuenta que estaban bailando al movimiento de un fuego y llamas subían y bajaban por sus cuerpos perfectos. Ellas se reían cuando las llamas rodeaban sus cuerpos. Ellas no se quemaban, ni tampoco sentían dolor.
Yo las miraba cuando como de pronto la música paró y el salon de baile quedo en silencio.
Las bellas mujeres en línea se quedaron quietas y miraban a alguien que se acercaba. Una presencia maligna llenó el lugar un mal como el que jamás había experimentado. Y entonces ví la espalda de una persona oscura todo envuelto en sombras, se hallaba de espaldas hacia mi, y estaba vestido con una sotana larga y una capa oscura. A su lado habían dos hombres parados, sus espaldas estaban también hacia mi y Jesús. Yo sabía que ellos no nos podían ver. Jesús dijo,
“Velad.”
Yo sabía que la presencia maligna era satanás, pues ahora las hermosas mujeres comenzaron a inclinarse delante de él y a cantar, “ satanás, salve, satanás!”
Satanás comenzó a hablar, diciendo, “Mis hijas, ustedes han obedecido mis mandamientos y están listas para salir a la tierra para hacer mi voluntad. Se les han sido dado los poderes de las tinieblas y tienen todos los recursos del infierno para respaldarlas en vuestro trabajo.
Satanás se rió malignamente y dijo, “y ahora, para recordarles a ustedes de mi poder, les voy a demostrar lo que sucederá si no me obedecen explícitamente. Satanás batió sus manos sobre ellas y comenzaron a gritar. “Oh, satanás, por favor no lo hagas. Nosotros te obedeceremos y haremos lo que nos ordenes. Por favor, satanás, no nos atormentes.” Pero satanás no escuchó.
Yo miraba atónita como los hermosos cuerpos de estas mujeres comenzaron a volverse en la carne gris decaída del infierno. Lo que en una ocasión había sido perfecto en belleza ahora era despreciable por su fealdad.
Los hermosos cuerpos se deshicieron, hasta que solamente quedaba una forma horrible de un cuerpo de muerte. Sus formas de muerte estaban llenas de demonios y malos espíritus, y de sus estómagos salían culebras grandes y largas que se deslizaban a su alrededor.
“Jesús, qué significa esto?” Yo le pregunté. Jesús no me respondió. “Satanás, por favor, devuélvenos nuestros hermosos cuerpos,” las mujeres rogaban. “Nosotras te obedeceremos.” El aire volvía a estar lleno de carcajadas otra vez mientras satanás batía sus manos en el aire mientras que las feas formas se conviertieron en bellas y hermosas mujeres de nuevo.
Satanás les dijo a ellas, “Escúchenme y obedézcanme. Hagan todo lo que les pido y podrán
quedarse con esos hermosos cuerpos. Ahora miren, y yo les enseñaré donde quiero que obren mis obras malignas.”
Al fin de esto, el hombre que se hallaba a la izquierda de satanás levantó su mano y una luz apareció en la pared del este. En la pared había una pantalla de teatro, y en la pantalla habían
retratos de lugares comunes de la vida diaria.
Satanás dijo, vayan a estos lugares y vivan y actúen como personas normales. Engañen a mucha gente y desvíen de Dios a todos los que puedan. Yo las estaré observando y cada uno de sus movimientos me será conocido. Tengan cuidado que no las descubran y yo cuidaré de ustedes.”
Satanás señaló hacia la pantalla de dar películas y comenzaron a aparecer diferentes escenas. Allí apareció la calle de una ciudad, un club de baile, una tienda, una panadería, una tienda de departamento, un banco, unas bodas, una de venta de cosas usadas, una iglesia y una alcaldía.
Todos los lugares presentados eran lugares regulares y muchos otros lugares similares les fué
presentado en la pantalla por satanás.
“Ustedes van a engañar a muchos y a causar que muchos se aparten de la verdad. Ustedes irán por toda la tierra y harán mi obra y regresarán a mi con sus reportes. Si necesitan ayuda, yo se las enviaré. Ustedes han sido bien entrenadas en el uso de sus poderes diabólicos.
Vuestra misión es conseguirme almas. Ustedes las pueden atraer usando la brujería, religiones falsas y el ocultismo. Vosotras podéis llevar a los cristianos débiles a los pecados de la carne.
Vosotras podéis plantar semillas de dudas acerca de la verdad sobre La Palabra de Dios. Sacar a hombres y mujeres del evangelio de Jesucristo y destruirlos si pueden.”
A satanás le trajeron un púlpito alto donde habían unos papeles. El los levantó y comenzó a leerles muchas cosas a esas mujeres.
Yo solo entendí algunas cosas pero otras no. “Escojan un alma a la semana,” les decia satanás, “y trabajen con esa alma toda la semana. Les dare tres semanas para corromper esa alma, y después se me reportan. Nada les faltará pues tienen muchas riquezas a su disposición. No se olviden que el alma que ganen, ira y también ganará muchas otras para mi. Trabajen duro y yo las recompensaré.
Pero si me desobedecen, revelaré su verdadera identidad al mundo.
Acuérdense, ustedes tienen el poder para cambiarse en cualquier forma que deseen. Les enviaré todo lo necesario para que tengan éxito. Ahora váyanse y hagan mi trabajo y regresen en un mes.”
“yo le ganaré a Dios!”, grito satanás mientras batía sus manos otra vez, y las hermosas mujeres comenzaron a ascender a la tierra.
Miré y en el lugar donde las mujeres habían estado paradas solamente quedaba el fuego. Escuché cuando satanás le dijo a los dos hombres que estaban con él, “Miren” y señaló a la pared donde colgaba la pantalla. “Yo odio a Dios,” dijo él, “y éstas harán un buen trabajo para mi.”
En la pantalla yo vi que las mujeres hermosas estaban en las ciudades, tiendas, iglesias y cantinas, haciendo su obra maligna. Estas eran espíritu de seducción, demonios del infierno sueltos sobre la tierra y la gente no sabían que eran demonios.
Yo pensé, los poderes de demonios son reales. Verdaderamente que están en la tierra enganañdo a todos los que pueden. Ellos estafan, mienten y roban para alcanzar un discípulo para satanás.
La pantalla de cine desapareció de pronto y ví a satanás y a los dos hombres con él desaparecer en una nube de humo.
Después Jesús me enseñó un reloj gigante, que cubría todo el mundo. Y lo escuché tocando. La manecilla que marca la hora estaba cerca de la posición del 12 y la manecilla que marca los minutos corrió alrededor hasta que se paró en los tres minutos antes de las 12. Firmemente la manecilla de los minutos se movía hacia la hora. Mientras se movía, el sonido del reloj sonaba más alto y más alto hasta que parecía que llenaba toda la tierra.
Dios habló con el sonido de trompeta y su voz sonaba como el estruendo de muchas aguas. El dijo, “Escuchen y oigan lo que el Espíritu le dice a las iglesias. Estad listos, porque en una hora cuando ustedes no lo piensan, yo vendré otra vez. Yo escucho el reloj dando la hora. Ya son las doce. El esposo ha venido por su novia.”
Mi amigo, estás listo para la venida de Cristo? o serás como aquellos que dicen, “Hoy no, Señor.”
,Clamarás a El para ser salvo? Le darás a El tu corazón hoy?
Acuérdate, Jesús puede y te salvará de todo mal, si tu clamas a El hoy y te arrepientes. Ora por tu familia y tus seres queridos para que vengan a Cristo antes que sea muy tarde.
Escuchen lo que dice Jesús, “Te protegeré de todo mal. Te guardare en todos tus caminos. Yo te salvaré. Yo salvaré a tus seres queridos. Clama a mi hoy.”
Con lágrimas estoy orando para que todo aquel que lea este libro entienda la verdad antes que sea muy tarde. El infierno perdura por toda la eternidad. Yo estoy tratando de revelar lo mejor posible todo lo que vi y escuché. Yo se que estas cosas son verdaderas. Oro, que mientras leas el resto de este libro te arrepientas y recibas a Jesucristo como tu Salvador personal.
Yo escuché al Señor decir, “Es tiempo de irnos; regresaremos mañana.”

miércoles, 25 de mayo de 2016

ORARON POR SUS ASESINOS- ZIMBABWE

Ejemplo de amor
En 1978, en Zimbabwe (la antigua Rodesia), sucedió una horrorosa tragedia: nueve misioneros, con sus hijos, fueron asesinados por guerrilleros. Pero, recientemente, una familia al servicio de Dios en Sudáfrica nos dio a conocer los frutos producidos por este terrible acontecimiento.
El jefe de los guerrilleros, un hombre apodado «Demonio de la guerra », junto con nueve miembros de su grupo, ahora son alumnos de la Escuela Bíblica en Zimbabwe.
El impactante hecho que impresionó a esos guerrilleros fue que, en el mismo momento en que la masacre empezó, los misioneros se pusieron a orar, no por ellos mismos, sino por los asesinos. Éstos consideraron esta actitud como extraordinaria, y gracias a ello, fueron trasformadas sus vidas.

martes, 24 de mayo de 2016

UNA REVELACION DEL INFIERNO Mary Katherine Baxter Cap.3


  Una Revelacion Divina
del Infierno

by Mary Katherine Baxter
Queda Muy Poco Tiempo!
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Capítulo 3
La pierna derecha del infierno
Desde la noche anterior cuando estuve en el infierno no he podido dormir ni comer. Cada día revivo el infierno. Cuando cerraba mis ojos todo lo que podía ver era el infierno. Mis oídos no podían dejar de escuchar los gritos de los condenados. Así como un programa de televisión, yo revivía una y otra vez todas las cosas que había visto en el infierno. Todas las noches estaba en el infierno, y de día, trabajaba para encontrar las palabras correctas para explicarle estas cosas tan terribles al mundo.
Jesús se me apareció otra vez y me dijo, “Esta noche vamos a entrar en la pierna derecha del infierno, mi hija. No tengas temor, pues yo te amo y estoy contigo.”
El rostro del Señor estaba triste, y sus ojos estaban llenos de mucha ternura y un profundo amor.
Aunque los que estaban en el infierno estaban perdidos para siempre, yo sabía que El todavía los amaba y los seguiría amando por toda la eternidad.
“Mi hija,” el dijo, “Dios, nuestro Padre, le ha dado a cada uno de nosotros una voluntad para que escojamos de servirle a El o a satanás. Sabes, Dios no hizo el infierno para su  pueblo. Satanás engaña a muchos para que le sigan, pero el infierno fue hecho para satanás y sus ángeles. No es mi deseo, ni el deseo de mi Padre, que alguien perezca.” Lágrimas de compasión corrían por las mejillas de Jesús.
El comenzó a hablarme otra vez, “Acuérdate de mis palabras, en los días por venir, mientras te enseño el infierno. Yo tengo todo poder en el cielo y en la tierra. Habrán tiempos cuando te sentirás como que te he abandonado, pero no es así. En ocasiones seremos vistos por las fuerzas malignas, y las almas perdidas, mientras que en otras ocasiones nadie nos vera. No importa a donde vayamos, ten paz y no temas en seguirme.”
Salimos juntos. Yo lo seguí de cerca y lloraba. Durante días había estado llorando, y no podía deshacerme de la presencia del infierno que estaba siempre delante de mi. En mi interior yo lloraba. Mi espíritu estaba muy triste.
Llegamos a la pierna derecha del infierno. Mirando hacia adelante, yo ví que estábamos en un camino seco y quemado. El aire sucio estaba lleno de gritos y un olor a muerte estaba por doquier. El olor era a veces tan repugnante que me enfermaba el estómago. Había oscuridad en todos los lugares a excepción de la luz que emanaba del rostro de Jesucristo y de las fosas de fuego, que se veían en todas partes de ese lugar hasta donde alcanzaba nuestra vista.
De pronto, delante de nosotros comenzaron a pasar demonios de toda clase . Algunos diablillos restrillaban sus dientes al pasar. Espíritu de demonios de todos los tamaños y formas hablaban  entre ellos. Delante de nosotros, un demonio grande le estaba dando órdenes a demonios pequeños. Nos paramos a escuchar y Jesús dijo, “Aquí también hay un ejército invisible de fuerzas malignas que no se ven aquí, demonios tales como espíritus malignos de enfermedad.”
“Anda, le dijo el demonio grande a los duendes y diablos más pequeños. “Hagan muchas cosas malas, rompan los hogares y destruyan familias, seduzcan a los cristianos débiles, mal informen y extravién a todos los que puedan. Ustedes tendrán su recompensa cuando regresen. Acuérdense, que deben de tener cuidado de aquellos que genuinamente han aceptado a Jesús como su Salvador. Ellos tienen el poder para expulsarlos. Vayan por toda La tierra. Yo tengo muchos más de ustedes alli y tengo otros más por enviar. Acuérdense, somos sirvientes del príncipe de las tinieblas y de los poderes de los aires.”
Entonces, las formas malignas comenzaron a volar hacia arriba y a salir del infierno. Puertas, en la parte alta de la pierna derecha del infierno se abrían y se cerraban rápidamente para dejarlos salir. Otros subieron y salieron del túnel en forma de embudo por el cual habíamos bajado. Voy a tratar de describirles la apariencia de estos seres malignos. El que estaba hablando era muy grande, del tamaño de un oso, de color marrón, con la cabeza como un murciélago y sus ojos
estaban colocados bien adentro de su rostro belludo. De sus costados colgaban unos brazos belludos y de los cabellos de su cara salían colmillos. Otro era pequeño como un mono, con brazos bien largos y cabellos sobre todo su cuerpo. Su caraera pequeña y tenía una nariz puntiaguda. No pude ver los ojos en ninguna parte de su ser. Otra tenía una cabeza grande con orejas largas y un rabo largo, mientras que otro era grande como un caballo y tenía una piel suave. La visión de estos demonios y espíritus malos así como el olor terrible que salía de ellos, me enfermó del estómago. Donde quiera que veía habían demonios diablos. El mas grande de ellos, según me conto Jesús, estaba recibiendo órdenes directamente de satanás.
Jesús y yo caminamos por el camino hasta que llegamos a otra fosa. Gritos de dolor, sonidos de dolores inolvidables, se escuchaban por doquier. Mi Señor, qué viene después? yo pensé. Caminamos y pasamos directamente delante de algunos de los seres malignos (parecían que no nos veían) y nos paramos delante de otra fosa de fuego y azufre. En esta otra fosa había un hombre con un cuerpo grande. Lo escuché predicando el evangelio. Yo miré a Jesús espantada esperando que me diera una respuesta, pues El siempre conocia mis pensamientos. El me dijo, “Cuando este hombre estaba en la tierra, era un predicador del evangelio. En un tiempo habló la verdad y me sirvió.” Yo me preguntaba por qué razón este hombre estaba en el infierno. El era como de seis pies de alto y su esqueleto era de un color gris y sucio como una piedra sepulcral y partes de sus ropas todavía colgaban de él. Yo me preguntaba porque las llamas habían dejado estas ropas rotas y andrajosas y no las había quemado. Su carne en fuego colgaba de él y su cráneo también estaba en fuego. Un olor terrible emanaba de él. Vi como el hombre extendía sus manos como si estuviera cargando un libro y comenzaba a leer escrituras de un libro simulado. Otra vez, me acordé de lo que dijo Jesús: “Tu tienes todos tus sentidos en el infierno, y son más efectivos aquí.”
El hombre leía escritura tras escritura, y yo pensé que eso era bueno. Jesús le dijo, con grande amor en su voz, “Paz, estad quieto.” Inmediatamente, el hombre dejó de hablar y se volvió lentamente para mirar a Jesús.
Yo vi el alma del hombre dentro de su esqueleto. El le dijo al Señor, “Señor, ahora le voy a predicar la verdad a toda la gente. Ahora, Señor, estoy listo para ir y contarle a otros de este lugar. Yo se que cuando estaba en la tierra yo no creí que había un infierno, ni tampoco que tu venías otra vez. Esto era lo que la gente quería escuchar y yo comprometí la verdad con la gente de mi iglesia. Yo se que no me gustaba nadie que fuese de diferente raza, o color de piel y causé que muchos se apartaran de ti. Yo hice mis propias reglas sobre el cielo y sobre el bien y el mal. Yo se que dirigí a muchos hacia el mal y causé que muchos cayeran y se apartaran de tu Santa Palabra, y tomé dinero de los pobres. Pero, Señor, déjame salir, y haré lo correcto. No tomaré más dinero de La iglesia. Yo ya estoy arrepentido. Yo amo La gente de todas las razas y colores.”
Jesús dijo: “No solamente distorsionaste y malinterpretaste la Santa Palabra de Dios, sinó que mentiste al decir que no conocias la verdad. Los placeres de la vida fueron mas importantes para ti que la verdad. Yo mismo te visité y traté de conseguir que regresarás, pero tu no me escuchaste. Te fuiste por tu propio camino y la maldad era tu Señor. Tu conocias la verdad, pero no te arrepentías, ni regresabas a mi. Yo estaba presente todo el tiempo y te esperé. Yo quería que tu te arrepintieras, pero no lo hiciste. Y ya el juicio ha sido dado.”
Había pena en el rostro de Jesús. Yo sabía que si el hombre hubiera escuchado el llamado del Señor, él no estaría aquí ahora. Oh, pueblo, por favor escuchen.
Jesús le habló al descarriado otra vez: “Tu debiste haber dicho la verdad y así hubieras guiado a muchos hacia la justicia con la Palabra de Dios, que enseña que todos los incrédulos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre.
Tu conocías el camino de la cruz. Tu conocías el camino de la justicia. Tu sabías que tenías que predicar la verdad. Pero satanás llenó tu corazón de mentiras, preferiste el pecado. Debiste haberte arrepentido con sinceridad y no a medias. Mi Palabra es verdadera. Esta no miente, y ahora es muy tarde, muy tarde.”
Este hombre amenazó a Jesús con sus puños y lo maldijo, pero aún así Jesús exclamo: “Mi Padre, ten misericordia.”
Con mucha tristeza, Jesús y yo caminamos hacia la próxima fosa. El predicador descarriado todavía seguía maldiciendo a Jesús en su íra. Mientras caminábamos por las fosas de fuego, las manos de los perdidos se extendían para tocar a Jesús, y le rogaban a gritos que tuviera misericordia. Sus manos y brazos de huesos estaban grises y negros del fuego— no había carne viva o sangre, u órganos, solamente la muerte. Yo lloraba por dentro, “Oh tierra, arrepiéntete. Si no lo haces vendrás a este lugar. Detente, antes de que sea muy tarde.
Nos paramos en otra fosa. Sentía tanta pena y tristeza por todos ellos que estaba físicamente débil y casi no me podía parar. Tanto llanto me conmovió y dije “Jesús, me duele tanto en mi interior.”
Desde la fosa una mujer le habló a Jesús. Ella estaba parada en el centro de las llamas, y éstas cubrían todo su cuerpo. Sus huesos estaban llenos de gusanos y carne muerta. Mientras las llamas se prendían a su alrededor, levantó sus manos hacia Jesús, gritando, “Sácarne de aqui. Yo te doy mi corazón ahora, Jesús, ahora le contaré a otros de tu perdón. Yo testificaré de ti. Te ruego, por favor déjame salir.”
Jesús dijo, “Mi palabra es verdad, y ésta declara que todos tienen que arrepentirse y dejar sus pecados, y pedirme que entre en sus vidas, si quieren escapar de este lugar. Por medio de mi sangre hay perdón de pecados. Yo soy fiel y justo y perdonaré a todos los que vienen a mi. Yo no los echaré fuera.”
El dio la vuelta, miró a la mujer y dijo, “Si tu me hubieras escuchado y hubieras venido a mí arrepentida, yo te hubiera perdonado.”
La mujer preguntó, “Señor, no hay manera de salir de aquí?”
Jesús habló bien suavemente. “Mujer,” le dijo, “Se te dieron muchas oportunidades para arrepentirte, pero tu endureciste tu corazón y no lo hiciste. Y tu sabes que mi palabra dice que “todos los adúlteros tendrán su parte en el lago de fuego.”
Jesús se dirigió a mi y dijo, “Esta mujer tuvo muchas relaciones pecaminosas con muchos hombres, y causó que muchos hogares se desbaratáran. Sín embargo, a pesar de todo eso, todavía la amo. Yo la busqué no para condenarla, sino para salvarla. Yo le envié muchos de mis siervos para que se arrepintiera de sus malos caminos, pero no quiso. Cuando era una mujer joven la llamé, pero ella continuó haciendo el mal. Ella hizo muchas cosas malas, sin embargo, yo la hubiera perdonado si hubiera venido a mi. Satanás entró en ella, y creció en amargura, y no quiso perdonar a otros. Ella iba a la iglesia solamente a buscar hombres, y los seducía. Si solamente hubiera venido a mi, sus pecados hubieran sido lavados por mi sangre. Parte de ella me quería servir, pero no podemos servir a Dios y a satanás a la misma vez. Cada persona tiene que escoger a quien va a servir.”
“Señor,” yo grité, “dame fuerzas para seguir.” Yo estaba temblando desde mi cabeza hasta los pies debido a los horrores del infierno.
Jesús me dijo: “Paz, estad quieta.”
“Ayudame, Señor.” grite. “Satanás no quiere que nosotros sepamos la verdad del infierno. En mis sueños mas atrevidos jamás pensé que el infierno fuera así. Querido Jesús, cuándo terminará esto?
“Mi hija,” respondió Jesús, “solamente el Padre sabe cuando vendrá el fin.” Después me habló otra vez y me dijo, “Paz, estad quieta.” Una gran fortaleza vino sobre mi.
Jesús y yo caminamos por las fosas. Yo quería jalar del fuego a cada persona que pasaba y traerlos ligeramente a los pies de Jesús. Lloré mucho por dentro. Pensé dentro de mi, yo no quiero que mis hijos vengan jamás a este lugar.
Al fin, Jesús se dirigió a mi y dijo calladamente, “Mi hija, iremos ahora a tu hogar. Mañana por la noche regresaremos a esta parte del infierno.”
De regreso a mi hogar, lloré y lloré. Durante el día reviví el infierno y los horrores de todas las gentes que se encuentran allí.
Durante el día le conte a todos acerca de lo que ví en el infierno. Yo les dije que el dolor del infierno es increíble.
A los que están leyendo este libro, por favor, yo les ruego, arrepiéntanse de sus pecados, clamen a Jesús y pidanle que les salve, clamen a El hoy. No esperen hasta mañana. El mañana quizas no llegue. El tiempo se termina ligeramente. Caigan de rodillas y sean limpios de sus pecados. Sean buenos los unos con los otros. Por el bien de Jesús, sean bondadosos y perdónense los unos a los otros. Si está enojado con álguien, perdónenlo. No vale la pena ir al infierno por un enojo. Perdonen como Jesucristo nos perdona de nuestros pecados. Jesús es poderoso para sostenernos si es que tenemos un corazón arrepentido y dejamos que su sangre nos limpie de todo pecado. Amen a sus hijos y a su prójimo como así mismo.
El Señor de la iglesia dice, “arrepiéntanse y sean salvos.”