jueves, 31 de diciembre de 2015

Familia ARGUETA MOLINA ESPAÑOLES/AS 1813 HUEHUETENANGO Guatemala

Familia ARGUETA MOLINA
ESPAÑOLES/AS 1813
HUEHUETENANGO
Guatemala
América del Centro


                Familia ARGUETA MOLINA
Trinidad Argueta                    Español 30 años Casado
Fecha de nacimiento:   1783
Felipa Molina                         Española 24 años
Fecha de nacimiento:   1789
José Darío Argueta Molina   Español 4 años
 Fecha de nacimiento:  1809
Josefa  Argueta Molina        Española 1 año
 Fecha de nacimiento:   1812

Fam. CIFUENTES SANTIAGO ESPAÑOLES/AS 1813 HUEHUETENANGO

Fam. CIFUENTES SANTIAGO
ESPAÑOLES/AS 1813
HUEHUETENANGO
GUATEMALA
América del Centro
                    Familia Sifuentes Santiago
Don Lorenzo Sifuentes          Español 44 años Casado
Fecha de nacimiento: 1769
Manuela Santiago                   Española 36 años
Fecha de nacimiento: 1777
Pedro Sifuentes Santiago        Español 19 años
Fecha de nacimiento: 1794
Ygnacio Sifuentes Santiago   Español 16 años
Fecha de nacimiento: 1797
Julio Sifuentes Santiago         Español 12 años
 Fecha de nacimiento:1801
Manuel Sifuentes Santiago    Español 10 años
 Fecha de nacimiento:1803
Francisco Sifuentes Santiago Español 8 años
Fecha de nacimiento: 1805
Nicolasa Sifuentes Santiago   Española 7 años
Fecha de nacimiento: 1806
Perfecta Sifuentes Santiago    Española  6 años
Fecha de nacimiento:  1807
María Sifuentes Santiago         Española 1 año 
Fecha de nacimiento:1812

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Fam. DE AGUAYO ESPAÑOLES 1813 HUEHUETENANGO, GUATERMALA

Fam. DE AGUAYO 
ESPAÑOLES 1813
 HUEHUETENANGO 
GUATEMALA
América del Centro
        Familia DE AGUAYO-- Marquesado de Aguayo

Doña María         DE AGUAYO   Española  60 años Viuda
Fecha de nacimiento:   1753
Doña Marcelina   DE AGUAYO  Española 32 años

Fecha de nacimiento:   1781
Don José Rosalío DE AGUAYO Español    24 años

Fecha de nacimiento:   1789
Teodocia López                            Mestiza    18 años Huerfana
Fecha de nacimiento:   1795
Francisca Rodriguez                   Mestiza    20 años Criada


Fecha de nacimiento:   1793




Fam. RUIZ MUÑOZ ESPAÑOLES/AS 1813 HUEHUETENANGO, GUATEMALA

Fam. RUIZ MUÑOZ
 ESPAÑOLES/AS 
1813 HUEHUETENANGO
 GUATEMALA
América del Centro
Don Ygnacio Ruiz de Ceballos Español 25 años Casado
Doña Mariana Muñóz Española 
Doña María Josepha  Ruiz  Muñoz Española de meses de edad
Ventura Pampa Ladina 20 años Criada

martes, 29 de diciembre de 2015

Fam. HENRIQUEZ HIDALGO ESPAÑOLES/AS 1813 HUEHUETENANGO,GUATEMALA

Fam. HENRIQUEZ HIDALGO
ESPAÑOLES/AS 1813 
HUEHUETENANGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO
         Familia  HENRIQUEZ HIDALGO
Don Mariano Henriquez Español   30 años Casado
Fecha de nacimiento:       1783
Doña Juana   Hidalgo         Española 18 años
Fecha de nacimiento:       1795








FOTOS MIRADOR DIEGUEZ OLAVERRI-CUCHUMATANES HUEHUETENANGO

LOS AZULES MONTES CUCHUMATANES
El poeta Juan Dieguez Olaverri también se enamoró del cielo y las montañas  de los Cuchumatanes en Chiantla, Huehuetenango, Guatemala.

 
 













lunes, 28 de diciembre de 2015

M. ARGUETA Y VICTORIA DE AVILA-ESPAÑOLES/AS 1813 HUEHUETENANGO-

MANUEL ARGUETA 
Y VICTORIA DE AVILA-
ESPAÑOLES/AS 1813 
HUEHUETENANGO-
Guatemala
América del Centro


                         Familia ARGUETA DE AVILA
Manuel Argueta           Español        30 años Casado
Fecha de Nacimiento:       1783
Victoria De Avila         Española              26 años
Fecha de Nacimiento:       1787

MALVINA- Amor pasado -John P. Marquand Enero de 1942



 MALVINA
John P. Marquand 
Enero de 1942

 Teléfono Número ...
Años después, Cornelia y yo cambiabamos de sitio unos libros en la biblioteca, cuando de un volumen de Plutarco cayeron al suelo dos hojas de papel.
—Mira, es una carta,—dijo ella reco­giéndola. Recordé entonces que había escondido allí aquellas dos cartas de Malvina que hacía mucho tiempo de­biera haber quemado. Cornelia estaba leyéndolas y su faz y su voz cambiaron.
—Pero, Enrique—exclamó,—es una carta de amor.
Debiera haber previsto que mi mujer encontraría alguna vez aquellas cartas porque siempre descubría accidentalmente cuanto yo trataba de ocultar.
—Querido, queridísimo amado mio, leía Cornelia. —Pero Enrique, ¿quién ha podido enviarte esta carta? He pasado todo el día pensando en ti, y en ti, hasta cuando esté dormida, seguiré pensando la noche entera.
—Cornelia, dame esa carta.
Ella la retiró detrás de la espalda.
—Enrique—me dijo—, me gustaría que te vieras. ¿Qué hiciste a esta mujer para que te escribiera así?
—Dame esa carta, Cornelia, no quiero que la leas.
Deduje de como me miraba que yo había perdido todo sentido de la realidad.
¡Ah! ¿no quieres ?—repuso—. Ahora voy a averiguar quién la ha escrito... —No te importe quien—le dije.
Vaya, ya sé quien. Aquella mucha­cha esbelta y muy vestida de Nueva York, ¿verdad?
—Mira, Cornelia. Yo debiera haber quemado esa carta hace mucho tiempo. Haz el favor de dármela.
Pero, Enrique, tú la quieres to­davía!
¿Qué quieres decir? ¿Cómo he de quererla ya? Ahora está casada y hace años que ni siquiera la he visto.
—Tú la quieres todavía— insistió—. Y ella está loca por ti. Lo ha estado siempre.
—Dame la carta—repetí. Cornelia comenzó a retroceder. Yo no quería ser brutal pero no había otro medio de reco­brar la carta. Le agarré la mano con las dos mías y empecé a abrirle los dedos.
—Me estás haciendo daño—protestó.
Pues dámela.
Era la primera vez que nos ocurría algo parecido. La carta cayó al suelo y Cornelia retiró su mano dolorida.
—Ahí tienes tu maldita carta.
Antes que pudiera contestarle, tras­puso de un salto la puerta de la biblio­teca. El teléfono sonó cuatro veces en la antesala antes que ella contestase.
—Oh, señora Smithfield,—le oí decir —cuánto me alegra oírla... No, no estoy ocupada... Sí, el verano ha sido precioso... A ver, a ver—¿el viernes?... Pues sí, estamos libres... Nos encantará comer con ustedes.
Me detuve y recogí la carta. No re­cuerdo haber estado nunca tan furioso. Pero lo que más me chocaba no era mi furia. ¿Podía concebirse que aún estu­viera enamorado de Malvina, después de los años que llevaba casado con Cornelia? Por espacio de meses ni aún había pen­sado en ella. Cierto que en otras oca­siones la había traído deliberadamente a mi pensamiento. Me había acompañado en noches sin sueño. Había paseado in­visible a mi lado y yo había revivido todas las horas que pasáramos juntos. Aunque sabía de memoria cada palabra de aquella carta, me puse a leer la parte que me gustaba más.
¿Sabes que si digo todo esto es porque te amo? Sí lo sabes. Tal vez te sirva de consuelo estar seguro de que hay alguien en el mundo a quien siempre, siempre, puedes volver, querido, no importa cuándo, no importa dónde...
Doblé cuidadosamente la carta y la besé. El papel olía a viejo, a mustio.
Cuando me di cuenta de lo que estaba pensando, lo encontré tan absurdo que empecé a recobrar la calma. No obs­tante, aun podía llegarme al teléfono y llamarla...
Lo que necesitaba era algún ejercicio y una buena ducha fría. Me estiré las solapas y salí a la antesala. Cornelia estaba sentada en el sofá con el libro de visitas sobre las rodillas.
—¿Adónde vas, Enrique?—me pre­guntó—. Su voz era cariñosa otra vez, pero ya nada influía en mí.
--Me voy al Squash Club— contesté—. Necesito hacer ejercicio.
—Pero, querido, se te hará tarde para la comida.
Voy a comer fuera—repuse. —Enrique, querido, no te vayas, por lavor.
Necesito salir, Cornelia. Me voy.
En el Squash Clul, pedí que viniera el profesional porque necesitaba fátigarme .antes de comer. El juego fué reñido. Los golpesde la negra pelota sonaban como balazos en la pared blanca. Aunque intentaba jugar con toda mi alma, sentía que algo mío estaba en otra parte, con Malvina. Alternaban en mi cerebro las veces de mi contrincante, el canto del tanteo y las frases de su carta. «Va», Doce igitales», «Alguien en el mundo a quien siempre,siempre, puedes volver, querido, no importa cuándo, no importa dónde». Estaba pensando en lo que ocurriría si la llamaba por teléfono para preguntarle sencillamente como estaba.
Trece por doce. Sigamos». No sabía lo que se estaba adueñando de mí. En pri­mer término, ambos estábamos casados y resultaba anormal llamar a una mujer casada a conferencia telefónica. «Que­rido, ¿no vas a volver?»
Terminado el partido tomé una ducha fría cuya violencia medio me cortó la respiración. Aguanté hasta casi helarme. Luego sentí correr la sangre por mis venas. Bebí un Martini mientras me vestía.
Pedí una guía telefónica de Nueva York. La hojeé. Malvina se llamaba ahora la señora de Ransome. Juan Ran­some: dirección comercial, Broadway; residencia, Avenida del Parque: teléfono número... Bebí otro Martini.
Entré en la casilla y llamé a confe­rencia con Nueva York; di el número de su teléfono. Ya no podía volverme atrás.
—No deje el aparato—contestó el te­lefonista.
Si ahora me contesta, ¿qué voy a de­cirle?, pensé. ¿Cómo voy a explicarle esta llamada?
Nueva York al habla—oí al tele­fonista—. Boston llama al número...
Oí una voz sonora que decía:
—Hola. Casa del señor Ransome—. Debía ser el mayordomo. Malvina siem­pre había dicho que lo tendría.
¿Está en casa la señora ?—pregunté. —Es la hora de la comida. La señora está en el comedor.
Me sentí aliviado.
—Bien, bien, si está en el comedor no quiero molestarla.
¿Quién le digo que ha llamado, señor?
—No tiene importancia. No quiero molestarla—repuse. Colgué.
Saqué el pañuelo y me enjugué la frente. Todo estaba terminado. Repenti­namente me sentí bien y empecé a pensar en lo que estaría haciendo Cor­nelia.
Bueno—me dije—esto ya está. Sin duda podía llamarla una hora más tarde cuando la comida hubiese terminado, pero ya sabía que no iba a hacerlo. Había sido un largo y peligroso viaje del que volvía sano y salvo. Malvina aca­baba de desaparecer de mi vida.
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  No es que el cristianismo haya fallado; es que, por ser difícil de practicar, no lo han puesto en práctica.

—G. K. Chesterton

domingo, 27 de diciembre de 2015

Fam. MOLINA ESPAÑOLES/AS 1813 HUEHUETENANGO,Guatemala

Fam. MOLINA
ESPAÑOLES/AS 1813
 HUEHUETENANGO,
Guatemala América del Centro



Familia MOLINA
Doña Marcela Molina  Española         50 años  Viuda
 Fecha de Nacimiento:  1763
 María Molina              Española         22 años
 Fecha de Nacimiento: 1791        
Juan Molina               Español             20 años
Fecha de Nacimiento: 1793         
Martín Molina            Español            18 años 
Fecha de Nacimiento:  1795          
Juan Manuel Molina  Español            14 años
Fecha de Nacimiento:  1799







Fam. ARGUETA DEAVILA ESPAÑOLES/AS 1813 HUEHUETENANGO Guatemala


Fam. ARGUETA DE AVILA 
ESPAÑOLES/AS 1813
HUEHUETENANGO Guatemala


                         Familia ARGUETA DE AVILA



EA1 León Argueta         Español     30 años     Casado
Fecha de Nacimiento:                1,783    


EA2     Fecha de Nacimiento:     1,791          

Luciana Ávila                Española   22 años

MARIA DE LOS ANGELES  ARGUETA AVILA -Ladina
 15 AGOSTO 1,817

Hija de LEON ARGUETA y de  LUCIANA AVILA

Madrina : YSIDORA CALDERON
JOSE MANUEL ARGUETA AVILA -Ladino
11 MARZO 1820

Hijo de LEON  ARGUETA y de LUCIANA  AVILA

Padrino don BERNABE LEMUS
  MANUELA DE JESUS  ARGUETA AVILA- Ladina                       13  DICIEMBRE 1821

Hija de LEON ARGUETA  y de LUCIANA AVILA 

Madrina: doña ANA MARIA FUENTES
PETRONA DE JESUS ARGUETA AVILA
29 de Abril de 1826
Hija de LEON ARGUETA  y de LUCIANA AVILA 
Madrina: doña Gertrudis Herrera
MARIA CONCEPCION ARGUETA AVILA
11 de Julio 1828
Hija de LEON ARGUETA  y de LUCIANA AVILA 
Madrina: doña Gertrudis  de Herrera
MANUELA DE JESUS ARGUETA AVILA
22 de Julio 1830
Hija de LEON ARGUETA  y de LUCIANA AVILA
Padrino: Jose Vicente Herreros